Hay momentos en los que las cuentas dicen más que cualquier lanzamiento de producto. No hay bicicletas nuevas en este balance, ni grandes golpes de efecto comerciales, pero sí una fotografía incómoda para una parte central de la industria mundial. En Taiwán, uno de los termómetros más fiables para medir el pulso del negocio ciclista, los tres grandes fabricantes cotizados han terminado 2025 con menos ingresos que un año antes. Y el arranque de 2026, lejos de aliviar la presión, apunta a que el ajuste todavía no ha terminado.

Caen las ventas, pero no todos llegan al mismo punto
La suma de Giant Group, Merida Industries e Ideal Bike deja una caída conjunta del 13.4% en facturación durante 2025, un dato que refuerza la idea de que la corrección del mercado sigue plenamente activa tras los excesos de stock y el enfriamiento de la demanda en Europa y Estados Unidos. La lectura, sin embargo, no es idéntica para todos. Giant y Merida han logrado proteger parte de su rentabilidad, mientras Ideal continúa en una fase claramente más delicada.
En el caso de Giant, el ejercicio se cerró con 60.250 millones de dólares taiwaneses de ingresos, un 15.5% menos que en 2024. Aun así, el grupo elevó su margen bruto hasta el 19.8% y mejoró el beneficio antes de impuestos hasta 1.380 millones. La compañía atribuyó esa mejora a una menor presión promocional y a la ausencia de depreciaciones de inventario como las registradas el año anterior. Además, su negocio OEM de bicicletas ganó peso dentro de la facturación, pasando del 26% al 33%, una señal de que parte del canal industrial empieza a estabilizarse aunque la recuperación siga lejos de ser plena.
Merida también cerró 2025 con menos ventas, concretamente 26.760 millones de dólares taiwaneses, lo que supone un descenso del 9.7%. La diferencia está en que el fabricante volvió a beneficios con 1.200 millones después de haber registrado pérdidas en 2024. Para una marca con fuerte exposición al segmento medio y alto, este retorno a números negros tiene valor porque sugiere que el ajuste comercial ha sido duro, pero no necesariamente destructivo a nivel operativo. En una industria donde el descuento agresivo ha erosionado márgenes durante muchos meses, recuperar beneficio pasa a ser un dato más relevante que la simple cifra de ingresos.
La peor parte vuelve a recaer sobre Ideal Bike. La empresa cerró el año con 2.194 millones de dólares taiwaneses en ingresos, un 17% menos interanual, y amplió su pérdida operativa hasta 433 millones. Su margen bruto, además, cayó a terreno negativo, hasta el -3.02%, frente al 4.56% del año anterior. Es un deterioro importante porque ya no habla solo de vender menos, sino de hacerlo en condiciones claramente peores. Para cualquier observador del sector, esa combinación convierte a Ideal Bike en Taiwán en el actor más expuesto dentro de este trío de fabricantes.
Los primeros datos de 2026 añaden presión al panorama. Giant informó de una caída del 31.5% en ingresos en los dos primeros meses del año y de un retroceso del 40.1% solo en febrero. Merida arrancó con una bajada del 44.4% en enero, mientras Ideal abrió el ejercicio con un desplome del 53.2% en ese mismo mes. Son cifras demasiado severas como para interpretarlas como un simple bache puntual, aunque también conviene leerlas con prudencia por el efecto calendario, la comparación con meses concretos de 2025 y la volatilidad propia de un mercado todavía condicionado por ajustes comerciales y logísticos.
Lo que dejan estas cuentas es una conclusión clara para el negocio de la bicicleta: la esperada normalización sigue avanzando, pero a una velocidad menor de la que muchos fabricantes y distribuidores daban por hecha hace un año. El problema ya no es solo el stock sobrante, sino el tiempo que necesita el consumo para absorberlo sin volver a castigar precios y márgenes. Ahí se juega buena parte del futuro inmediato de la industria mundial de la bicicleta, especialmente para grupos con fuerte dependencia de Europa y Norteamérica, que siguen siendo mercados decisivos para el volumen y la rentabilidad.
A corto plazo, Giant y Merida parecen mejor colocadas para atravesar esta fase de transición gracias a una estructura más robusta y a una mejor defensa del margen. Ideal, en cambio, necesitará algo más que una mejora general del mercado para cambiar la tendencia. La referencia de Taiwán importa porque anticipa movimientos que después se reflejan en marcas, proveedores y tiendas de todo el mundo. Y hoy esa referencia sigue avisando de lo mismo: la recuperación del mercado ciclista existe, pero todavía no llega con la consistencia suficiente como para dar por cerrado el ajuste.