Durante años, su nombre apareció ligado a la tensión de los cronos, a la rutina extrema de los circuitos y a esa forma de competir en Descenso en la que casi todo se decide en segundos. Ahora, sin el ruido habitual del paddock como eje principal, Camille Balanche empieza a moverse en otro terreno. No se aleja de la bici ni del Mountain Bike, pero sí cambia el lugar desde el que quiere seguir influyendo.

De campeona del mundo a embajadora de marca con un papel activo en el MTB
La marca estadounidense ha confirmado que la suiza inicia esta nueva fase como embajadora de Pivot Cycles, un movimiento que llega después de poner fin a su etapa en la élite de la Copa del Mundo. La noticia redefine su relación con el deporte: ya no desde la presión competitiva del calendario internacional, sino desde una implicación más amplia que combina visibilidad de marca, desarrollo deportivo y contacto directo con la comunidad del Mountain Bike.
El recorrido de Balanche en la máxima competición deja poco margen para la duda sobre su peso dentro del Descenso moderno. Fue campeona del mundo en 2020 y campeona general de la Copa del Mundo en 2022, dos resultados que resumen una trayectoria marcada por la regularidad, la preparación y una lectura muy precisa de lo que exige rendir al máximo nivel durante varias temporadas. Ese bagaje es, precisamente, lo que ahora pasa a tener valor fuera del cronómetro.
La propia corredora ha explicado que esta colaboración encaja con el momento que atraviesa dentro del deporte. Estoy muy feliz de trabajar con Pivot Cycles, ahora como embajadora de marca. Pivot ha sido una parte importante de este nuevo camino, y este papel me permite seguir conectada al rendimiento, al producto y a la comunidad del Mountain Bike
, señaló Balanche al anunciar su nuevo rol.
Uno de los pilares de esta transición será Beyond Gravity Coaching, el proyecto que está desarrollando junto a su pareja, Emilie Siegenthaler. La iniciativa nace con la idea de fondo de trasladar al trabajo con otros ciclistas toda la experiencia acumulada en años de preparación para Copas del Mundo y campeonatos internacionales. No se trata solo de enseñar a bajar más rápido, sino de construir progresión con método.
Según ha detallado la marca, el programa combinará técnica sobre la bici, preparación física y estrategia mental dentro de un enfoque estructurado y sostenible. En un momento en el que muchos programas de formación se centran solo en la velocidad o en la parte más visible del rendimiento, aquí aparece una propuesta que pone el foco en la continuidad, la confianza y la evolución real del deportista. Esa visión convierte el proyecto en una propuesta relevante para entrenamiento de Descenso MTB y para la formación de ciclistas con objetivos a medio y largo plazo.
El paso de Balanche hacia este terreno también deja una lectura interesante a nivel deportivo. No es una retirada entendida como ruptura, sino una recolocación dentro del ecosistema competitivo. Su experiencia pasa a canalizarse ahora en acompañamiento, mentoría y desarrollo, una fórmula cada vez más frecuente entre figuras de primer nivel que buscan seguir aportando sin mantener el desgaste de una temporada completa en la élite. Ahí entra con fuerza otra idea clave: el papel de la formación de jóvenes ciclistas de montaña.
Pivot, por su parte, gana una figura con credibilidad técnica, conocimiento del producto y una trayectoria que sigue teniendo peso dentro del paddock internacional. Para una marca muy vinculada al rendimiento, contar con una corredora que ha construido su carrera desde la disciplina y la precisión no es solo una cuestión de imagen. También refuerza futuras líneas de trabajo relacionadas con producto, difusión y conexión con los usuarios que viven el MTB desde la competición o desde la progresión personal.
La suiza ya ha adelantado hacia dónde mira en esta nueva etapa. De cara a 2026 y más allá, me ilusiona devolver algo al deporte del Mountain Bike y apoyar a la próxima generación de ciclistas mientras sigo totalmente implicada en el mundo del Mountain Bike
. Esa declaración resume bastante bien el sentido del cambio: menos dorsal, pero más presencia en áreas que pueden influir de forma directa en el futuro del deporte.
En lo que respecta al sector, Camille Balanche no desaparece del mapa competitivo del Mountain Bike; pasa a ocupar otro espacio, con margen para influir desde la experiencia, la enseñanza y la colaboración con la industria. Y en ese terreno, donde pesa tanto lo aprendido como la capacidad de transmitirlo, su perfil encaja de lleno en la idea de futuro del Mountain Bike femenino y en una transición que puede tener recorrido mucho más allá de su palmarés.