Competición

Campagnolo refuerza su apuesta por el gravel con el nacimiento del Foodmaker GRAVELKING Team

Lejos de centrarse únicamente en el rendimiento, el proyecto nace con la intención de construir una identidad que combine competición de alto nivel con una conexión directa con la comunidad ciclista.

Hay proyectos que nacen con una hoja de ruta clara y otros que parecen responder a algo más difícil de medir. No se trata solo de competir ni de acumular resultados, sino de encajar en un momento concreto del ciclismo en el que las fronteras entre disciplinas, perfiles de ciclistas y formas de entender la bici empiezan a diluirse. Ahí es donde aparece una nueva estructura que no quiere limitarse al calendario.

Foodmaker GRAVELKING Team. Imagen: Campagnolo
Foodmaker GRAVELKING Team. Imagen: Campagnolo

Un equipo que mezcla rendimiento y cultura ciclista

La creación del equipo gravel internacional Foodmaker GRAVELKING Team marca un paso más en la evolución del gravel como fenómeno deportivo y social. Lejos de centrarse únicamente en el rendimiento, el proyecto nace con la intención de construir una identidad que combine competición de alto nivel con una conexión directa con la comunidad ciclista.

La estructura no se plantea como un equipo convencional. Su desarrollo responde a la idea de competir en las principales pruebas del calendario mientras se genera contenido, experiencias y vínculos con los ciclistas que ven en el gravel algo más que una disciplina competitiva.

Esa doble vertiente se apoya en una plantilla variada, donde conviven perfiles diferentes pero complementarios. Ciclistas como Rick Ottema, Noé Sury, Lars Boven o Elisa Serné representan esa diversidad que hoy define al gravel moderno, donde la polivalencia y la adaptación al terreno resultan determinantes.

El calendario tampoco deja lugar a dudas sobre la ambición del proyecto. El equipo estará presente en pruebas clave como la UCI Gravel Series, The Traka o Unbound Gravel, además de los Campeonatos de Europa y del Mundo organizados por la UCI. Un bloque de competiciones que exige regularidad, resistencia y capacidad de adaptación a escenarios muy distintos.

Foodmaker GRAVELKING Team. Imagen: Campagnolo
Foodmaker GRAVELKING Team. Imagen: Campagnolo

En este contexto, la implicación de Campagnolo refuerza el enfoque competitivo del equipo. La firma italiana aporta su experiencia en competición con soluciones específicas para esta disciplina, incluyendo las nuevas ruedas diseñadas para gravel, que buscan mantener el equilibrio entre ligereza, resistencia y rendimiento en terrenos mixtos.

El uso de componentes como las ruedas Campagnolo Bora Gravel simboliza ese vínculo entre tradición e innovación. Un detalle que no pasa desapercibido para los corredores, tal y como explica el Team Manager, Nick Sannen: Cuando era más joven, ver a los corredores con las icónicas ruedas Bora era sencillamente increíble. Hoy, ver a nuestro propio equipo rodar con ellas parece un sueño.

Más allá del material, el proyecto se apoya en una red de colaboradores que incluye marcas como Foodmaker, Panaracer, Aurum, Gobik, Ride Gemini o Bike7. Una base sólida que permite desarrollar tanto la parte deportiva como la vertiente comunicativa y de comunidad.

Ese último punto es clave. El equipo no limita su actividad a las carreras, sino que busca generar interacción a través de eventos, contenidos y experiencias compartidas. La idea es reforzar el crecimiento del gravel desde dentro, implicando a los ciclistas que lo practican en su día a día.

Bicicleta del equipo. Imagen: Campagnolo
Bicicleta del equipo. Imagen: Campagnolo

En paralelo, esta iniciativa refleja un cambio en la forma de entender el ciclismo competitivo. La línea entre profesional y aficionado se vuelve más difusa, y los proyectos que logran conectar ambos mundos ganan relevancia en un escenario cada vez más abierto. El proyecto gravel con enfoque comunitario y competitivo impulsado por Campagnolo y sus socios apunta precisamente en esa dirección. No se trata solo de resultados, sino de construir una narrativa que acompañe al crecimiento de la disciplina.

En un calendario cada vez más consolidado y con mayor presencia mediática, el gravel sigue redefiniendo sus propios límites. Equipos como este no solo buscan estar en la parte alta de las clasificaciones, sino también influir en cómo se vive y se interpreta esta modalidad. El resultado es una estructura que combina ambición deportiva y vocación social, dos elementos que empiezan a ser inseparables dentro del ciclismo gravel de alto nivel en 2026.