Competición

La Rioja Bike Experience amplía el alcance de La Rioja Bike Race y convierte Logroño en capital del MTB durante tres días

Logroño será el centro de esta propuesta los días 15, 16 y 17 de mayo, con tres jornadas de bicicleta en las que convivirán competición, actividades complementarias y presencia de marcas.

Durante años, mayo ha tenido una cita marcada en rojo para muchos aficionados al Mountain Bike, pero ahora la propuesta cambia de escala y también de intención. Lo que hasta ahora era una carrera por etapas reconocible dentro del calendario nacional pasa a convertirse en algo más amplio, con más frentes abiertos y con la ambición de ocupar la ciudad, los senderos y buena parte de la conversación ciclista durante un fin de semana completo.

Participantes de la prueba. Imagen: La Rioja Bike Race
Participantes de la prueba. Imagen: La Rioja Bike Race

La Rioja Bike Race da paso a un formato más amplio con competición, gravel y actividades paralelas

La organización ha presentado La Rioja Bike Experience como una nueva forma de entender el evento riojano, manteniendo el peso deportivo de La Rioja Bike Race pero añadiendo una estructura más abierta, pensada tanto para los corredores como para los aficionados que buscan algo más que ponerse un dorsal. Logroño será el centro de esta propuesta los días 15, 16 y 17 de mayo, con tres jornadas de bicicleta en las que convivirán competición, actividades complementarias y presencia de marcas.

En lo estrictamente deportivo, la cita principal seguirá siendo la La Rioja Bike Race 2026, que alcanza su 12ª edición con un recorrido de 150 km y 4.000 metros de desnivel acumulado repartidos en tres etapas. La segunda jornada tendrá además rango UCI C2 y será puntuable para el ranking de la UCI, un detalle que vuelve a situar la prueba en el radar de los ciclistas que compiten por puntos internacionales y que también eleva el nivel deportivo del evento.

Ese equilibrio entre perfil profesional y participación popular sigue siendo una de las claves del formato. Los ciclistas amateurs compartirán el mismo trazado que los nombres del circuito internacional, algo que da valor a la experiencia porque permite medir de forma directa la exigencia real del recorrido riojano. No se trata solo de completar etapas, sino de hacerlo sobre un terreno diseñado para ofrecer identidad propia y una lectura bastante fiel de lo que hoy se pide a una gran carrera por etapas de MTB.

La gran novedad llega con la apertura al gravel. La Rioja Bike Experience incorporará la La Rioja Gravel Ride, una marcha no competitiva para 300 participantes que tomará parte del recorrido de la tercera etapa de la prueba principal. El crecimiento de esta modalidad en España ha llevado a muchas organizaciones a buscar formatos mixtos, y en este caso sirve para atraer a otro perfil de ciclista sin diluir el ADN de la cita original. Las inscripciones para esta prueba se abrirán el 13 de abril.

Más allá del cronómetro, el proyecto quiere reforzar la idea de fin de semana temático alrededor de la bici. La organización avanza que en las próximas semanas se irán anunciando más actividades, con presencia de marcas, propuestas ligadas al territorio y una oferta que también mirará a la gastronomía local. Esa combinación encaja con una tendencia cada vez más visible en el calendario nacional: eventos que dejan de depender solo del resultado deportivo y apuestan por una experiencia de MTB en Logroño más completa.

Para La Rioja, el movimiento también tiene lectura estratégica. Convertir una prueba consolidada en una plataforma de varios formatos permite ampliar público, alargar el impacto del evento y dar más visibilidad a la ciudad y a su entorno natural. En un calendario saturado de carreras, diferenciarse ya no pasa solo por ofrecer buenos senderos o dureza competitiva, sino por construir una propuesta reconocible y con capacidad para atraer a ciclistas, acompañantes y marcas durante varios días.

Queda por ver hasta dónde llega esa expansión y qué peso real tendrán las actividades paralelas frente al núcleo competitivo, pero el cambio de nombre no es solo cosmético. La Rioja Bike Experience nace con la intención de agrupar bajo un mismo paraguas la carrera, el gravel y todo lo que rodea a un gran encuentro ciclista. Sobre el papel, la idea apunta a reforzar una cita que ya tenía recorrido y a darle una dimensión más actual en un momento en el que el Mountain Bike busca formatos cada vez más abiertos.