Competición

David Valero y Marc Stutzmann empiezan la Absa Cape Epic 2026 con un podio que refuerza su candidatura

El prólogo volvió a marcar el tono de la carrera con una contrarreloj corta, rápida y con suficiente desnivel como para abrir las primeras diferencias sin romper todavía la clasificación.

David Valero y Marc Stutzmann han arrancado la Absa Cape Epic 2026 con una tercera posición en el prólogo y ya se sitúan entre las referencias de la general tras la primera jornada. La pareja del Klimatiza Orbea firmó un tiempo de 44:50.2 en los 20 kilómetros inaugurales de Meerendal, a 12.8 segundos del mejor registro del día, en un inicio que confirma que el dúo hispano-suizo llega en condiciones de pelear por los puestos delanteros de una edición muy abierta.

Podio élite masculino. Imagen: Absa Cape Epic
Podio élite masculino. Imagen: Absa Cape Epic

Beers y Nortje golpean primero en un arranque muy ajustado

El prólogo volvió a marcar el tono de la carrera con una contrarreloj corta, rápida y con suficiente desnivel como para abrir las primeras diferencias sin romper todavía la clasificación. La organización planteó un trazado de 20 kilómetros con salida y meta en Meerendal Wine Estate, un formato ya habitual en la prueba sudafricana, donde la explosividad y la precisión en los tramos de sendero cuentan casi tanto como la fuerza pura.

La victoria masculina fue para Matthew Beers y Tristan Nortje, del Toyota Specialized Imbuko, con un crono de 44:37.4. El dato tiene valor añadido porque Nortje entró en el equipo después de la baja de Keegan Swenson, lesionado días antes del inicio. En una carrera como esta, donde la compenetración entre compañeros suele necesitar tiempo, empezar ganando refuerza de inmediato el papel de la pareja sudafricana como una de las grandes amenazas para la clasificación general de la Cape Epic 2026.

Por detrás terminaron Luca Braidot y Simone Avondetto, a 6.3 segundos, mientras que Valero y Stutzmann cerraron el podio a 12.8. También quedaron cerca Mathis Azzaro y Juri Zanotti, además del dúo formado por Sam Gaze y Luca Schwarzbauer. Que cinco equipos acabasen separados por menos de un minuto deja una lectura clara: la carrera masculina arranca sin un dominador evidente y cualquier avería, una caída o un mal día en las etapas largas puede alterar el orden con rapidez. Ese escenario favorece el interés de una Absa Cape Epic 2026 que ya se intuía más incierta de lo habitual antes de la salida.

En clave española, el resultado de Valero tiene peso más allá del simple podio parcial. La Absa Cape Epic castiga mucho a los corredores que arrancan a remolque, sobre todo por el desgaste mental que supone correr varios días intentando recuperar tiempo. Empezar delante permite gestionar mejor los esfuerzos, evita asumir riesgos innecesarios demasiado pronto y coloca al granadino y a Stutzmann en una posición competitiva ideal para afrontar la primera gran criba del recorrido. Su estreno deja buenas señales para las aspiraciones del David Valero en la Cape Epic.

Podio élite femenino. Imagen: Absa Cape Epic
Podio élite femenino. Imagen: Absa Cape Epic

En la prueba femenina, Candice Lill y Alessandra Keller cumplieron con los pronósticos y se llevaron el prólogo con 51:24.6. Kate Courtney y Greta Seiwald cedieron 56.8 segundos, mientras que Rosa Van Doorn y Vera Looser completaron el podio a algo más de dos minutos. La diferencia entre las dos primeras parejas y el resto ya empieza a dibujar una carrera exigente, aunque todavía demasiado temprana para extraer conclusiones definitivas en una semana que seguirá acumulando fatiga y minutos de exposición al error.

Esta edición introduce además una novedad importante en la categoría femenina: las élite no disputarán exactamente el mismo recorrido que los hombres en todas las etapas. La organización ha diseñado un trazado específico para buscar una mayor coincidencia en horarios de llegada, aunque el prólogo sí fue idéntico para ambas carreras. Es un cambio relevante porque modifica la lectura directa entre categorías y también la gestión deportiva de una prueba que intenta equilibrar espectáculo, seguimiento y dureza competitiva.

La carrera afrontará este lunes su primera etapa en línea, con 90 kilómetros y 2.150 metros de desnivel positivo para los hombres, mientras que la ruta femenina será más corta. Ahí empezará de verdad la selección, porque el terreno sudafricano deja de premiar solo la explosividad y pasa a exigir resistencia, cooperación constante y capacidad para manejar crisis. Para Valero y Stutzmann, el objetivo inmediato será defender este podio sin perder contacto con Beers y Nortje antes de que la carrera entre en su fase más dura.

Lo visto en Meerendal refuerza una idea que ya estaba presente en la previa: esta edición puede resolverse por detalles durante varios días. El prólogo no decide la Cape Epic, pero sí ordena la salida de la batalla real. Y ahí, desde el primer disparo, la pareja formada por Valero y Stutzmann ya ha demostrado que está preparada para discutir la carrera hasta el final, un punto importante para seguir de cerca la etapa prólogo Cape Epic como primer indicador del nivel real de los favoritos.