Hay victorias que se explican por el resultado y otras que necesitan mirar el lugar exacto donde se rompió la carrera. En las Ardenas, ese punto casi siempre aparece en una carretera estrecha, con el grupo reducido, las piernas al límite y una favorita dispuesta a asumir el riesgo antes de que la meta entre en los cálculos. Este domingo, la Lieja-Bastoña-Lieja Femenina volvió a encontrar allí su desenlace.

La Redoute decide una edición marcada por el dominio de Vollering
Demi Vollering conquistó su tercera Lieja-Bastoña-Lieja Femenina tras imponerse en solitario en la décima edición de la clásica belga, disputada sobre 156 kilómetros entre Bastoña y Lieja. La corredora neerlandesa del FDJ United-Suez atacó en la Côte de la Redoute, a 35 kilómetros de meta, y convirtió ese movimiento en una victoria de autoridad.
La ganadora cruzó la línea de llegada con un tiempo de 4:10:22 y una ventaja de 1:29 sobre Puck Pieterse y Katarzyna Niewiadoma, segunda y tercera tras resolver al sprint el grupo perseguidor. Anna van der Breggen terminó cuarta en el mismo tiempo, sin poder entrar en el podio de una prueba que conoce bien.
El triunfo refuerza el peso de Vollering en las Ardenas. La neerlandesa suma ya tres victorias en la Lieja-Bastoña-Lieja Femenina, después de las logradas en 2021 y 2023, y pasa a ser la única ciclista capaz de ganar tres veces la versión femenina de la Decana.
La carrera había empezado a moverse mucho antes del ataque decisivo. Femke Gerritse protagonizó una larga escapada, neutralizada a 79 kilómetros de meta, y Pauline Ferrand-Prévot intentó abrir diferencias en el Col du Maquisard. Ninguna de esas acciones logró alterar el control de las favoritas, pero sí endureció una prueba que volvió a castigar cualquier debilidad.
La selección real llegó en la Côte de la Redoute. Vollering aceleró con la contundencia que acostumbra en este terreno y dejó la carrera partida. Puck Pieterse, Niewiadoma e Isabella Holmgren formaron una primera persecución, aunque nunca encontraron la coordinación ni la fuerza suficiente para reducir la diferencia.
Con el paso de los kilómetros, Anna van der Breggen enlazó con el grupo perseguidor, pero la ventaja de la líder siguió creciendo. La escena dejó una imagen conocida en las clásicas de las Ardenas: Vollering en cabeza, gestionando el esfuerzo en solitario y obligando al resto a correr por las plazas secundarias.
Para Vollering, la victoria tiene peso estadístico y competitivo. Fue su séptimo triunfo de la temporada 2026, el 62º de su carrera profesional y el cuarto Monumento de su palmarés. También le permitió suceder a Kim Le Court Pienaar, ganadora en 2025, y recuperar el mando en una carrera en la que había sido tercera en las dos últimas ediciones.
La gran noticia para el ciclismo español llegó con Paula Blasi. La corredora del UAE-Adq terminó quinta, a 1:48 de la vencedora, después de mantenerse entre las mejores durante buena parte de la jornada. Su resultado confirma una primavera de enorme nivel tras su victoria en la Amstel Gold Race y el podio en la Flecha Valona.
Blasi no se limitó a resistir. En los kilómetros finales todavía intentó mover el grupo perseguidor, un gesto que habla de confianza y de ambición en una corredora que ya compite de igual a igual con varias de las grandes referencias del calendario. Su quinto puesto en la clásica belga femenina refuerza su candidatura como una de las figuras emergentes del pelotón internacional.
La Lieja-Bastoña-Lieja Femenina celebró en 2026 su décima edición desde su creación en 2017. En menos de una década, la carrera ha pasado a ser una cita imprescindible del calendario femenino, con un recorrido selectivo y un prestigio asociado al final histórico de la prueba masculina.
El palmarés también refleja esa evolución. Anna van der Breggen, Annemiek van Vleuten, Elizabeth Deignan, Grace Brown, Kim Le Court Pienaar y Vollering han dado forma a una lista de ganadoras de primer nivel. Con su tercer triunfo, la neerlandesa eleva el listón y añade otro capítulo a su dominio en los Monumentos del ciclismo femenino.
Paula Blasi, por su parte, sale de las Ardenas con algo más que una quinta plaza. Su rendimiento en tres carreras de máxima exigencia confirma que el ciclismo español femenino tiene una referencia capaz de pelear resultados importantes en pruebas de un día, justo en el terreno donde la resistencia, la colocación y la lectura táctica pesan tanto como la fuerza.