El belga Eli Iserbyt ha anunciado su retirada inmediata del ciclocross tras recibir una recomendación médica firme que desaconseja cualquier práctica de ciclismo, incluso a nivel recreativo. A los 28 años, el corredor pone fin de forma abrupta a una trayectoria marcada por la regularidad, los títulos y un papel protagonista en la escena internacional durante la última década.

Una decisión médica sin margen de negociación
El propio Iserbyt ha explicado su decisión a través de un mensaje en vídeo difundido en redes sociales, donde detalla que el diagnóstico recibido tras varias consultas especializadas ha sido concluyente. Desde el punto de vista médico, ya no es responsable que siga practicando ciclismo, ni de forma recreativa ni al máximo nivel
, señala el corredor, visiblemente afectado por una situación que llevaba meses condicionando su futuro deportivo.
El origen del problema se encuentra en una lesión persistente en la arteria ilíaca, una patología compleja que ha obligado al belga a pasar por hasta tres intervenciones quirúrgicas. Ninguna de ellas logró ofrecer una solución definitiva, lo que fue limitando progresivamente su capacidad para entrenar y competir con normalidad en el ciclocross internacional.
Esta situación ya le impidió iniciar la temporada el pasado mes de noviembre, cuando estaba previsto su regreso a la competición. Tras ese intento frustrado, el equipo médico optó por un periodo prolongado de reposo absoluto, seguido de nuevas pruebas clínicas que terminaron por confirmar que continuar compitiendo suponía un riesgo elevado para su salud.
La recomendación final fue clara: abandonar cualquier tipo de práctica ciclista. Una conclusión que deja sin margen de maniobra a un corredor acostumbrado a pelear por victorias en los circuitos más exigentes del calendario y que todavía se encontraba en una etapa de plena madurez deportiva.
La retirada de Iserbyt supone un golpe importante para el ciclocross, una disciplina en la que el belga ha sido uno de los nombres propios de los últimos años. Su palmarés comenzó a construirse desde las categorías de formación, donde acumuló títulos nacionales e internacionales, incluidos campeonatos del mundo y de Europa, además de varios campeonatos de Bélgica.
En categoría élite, su progresión se consolidó con el Campeonato de Europa logrado en 2020 y el Campeonato de Bélgica conquistado en 2024. A estos éxitos se suman dos terceros puestos en el Campeonato del Mundo, obtenidos en 2022 y 2023, que reflejan su capacidad para mantenerse entre los mejores en los grandes campeonatos.
A lo largo de su carrera profesional, Iserbyt firmó un total de 54 victorias, una cifra que evidencia su constancia competitiva y su habilidad para rendir al máximo nivel temporada tras temporada. Además, fue uno de los grandes dominadores de las competiciones por etapas, con dos títulos de la Copa del Mundo, dos generales de la Superprestige y cuatro triunfos en la X2O Badkamers Trofee.
El anuncio de su retirada pone fin a una carrera que aún tenía recorrido deportivo, pero que ha quedado condicionada por una lesión incompatible con la alta exigencia del ciclocross profesional. Un desenlace prematuro para uno de los corredores más reconocibles de su generación, cuya huella permanecerá en la historia reciente de la disciplina.