Competición

Laurie Greenland se une a Forbidden Bikes para abrir una nueva etapa lejos de la Copa del Mundo

La puerta de la competición no queda cerrada. Greenland ha admitido que todavía siente la llamada de la Copa del Mundo y que cree tener nivel para firmar resultados entre los diez primeros.

Algunas decisiones no llegan por falta de velocidad, sino por exceso de desgaste. En el Descenso, donde cada bajada exige convivir con el riesgo y la presión de los resultados, apartarse del dorsal puede ser tan difícil como seguir compitiendo. Laurie Greenland ha llegado justo a ese punto, en un momento en el que la bicicleta vuelve a pesar más que el cronómetro.

Laurie Greenland. Imagen: Forbidden Bikes
Laurie Greenland. Imagen: Forbidden Bikes

Forbidden Bikes ficha a Laurie Greenland para desarrollar una nueva etapa

Laurie Greenland se ha unido a Forbidden Bikes después de más de una década vinculado a la élite internacional del Descenso. El movimiento no supone una retirada definitiva de la competición, pero sí un cambio profundo en la forma de afrontar su carrera deportiva, con menos presión inmediata de Copa del Mundo y más espacio para montar, crear contenido, probar material y participar en el desarrollo de producto.

El británico ha explicado que su decisión llegó tras una etapa complicada, marcada por problemas de salud y por la dificultad de mantener el rendimiento esperado al máximo nivel. Algunas semanas todavía le permitían competir con garantías, incluso con resultados destacados, pero otras le dejaban una sensación distinta: la de no poder expresarse sobre la bici como realmente quería.

Me encanta competir, pero me gusta más montar en bici. No quería que eso cambiara, ha señalado Greenland, resumiendo el punto central de una decisión que afecta de lleno a su relación con el deporte.

El fichaje por Forbidden Bikes encaja con ese nuevo escenario. La marca canadiense no ha planteado la llegada del corredor como un regreso inmediato a un programa cerrado de carreras, sino como una colaboración más amplia. Greenland tendrá margen para rodar en nuevos senderos, trabajar en proyectos personales y aportar su experiencia en el desarrollo de bicicletas de Descenso de alto rendimiento.

Uno de los puntos más interesantes está en la plataforma elegida. Greenland ha reconocido que nunca había tenido la oportunidad de rodar con una bicicleta de pivote alto, una arquitectura muy asociada a Forbidden y cada vez más presente en bicis de Descenso y Enduro por su capacidad para mejorar la lectura del terreno a alta velocidad.

Me gustaba la idea de explorar una plataforma nueva. Todo encajaba con el cambio: nuevos comienzos, nueva plataforma, nueva visión, ha explicado el corredor.

Laurie Greenland. Imagen: Forbidden Bikes
Laurie Greenland. Imagen: Forbidden Bikes

Para un especialista de su nivel, ese cambio no es solo una cuestión de patrocinio. La bicicleta de pivote alto abre un terreno de trabajo diferente en suspensión, comportamiento de la rueda trasera y estabilidad en zonas rotas, tres factores decisivos cuando se rueda al límite en circuitos de Copa del Mundo.

Greenland también ha dejado claro que su obsesión por la velocidad sigue intacta. Aunque no tenga una salida inmediata en la Copa del Mundo como prioridad, su forma de entender una bici de Descenso pasa por hacerla más rápida, más estable y más predecible cuando la pista se complica.

Si tengo una bici de DH delante, quiero que sea la versión más rápida posible de esa bici. La necesidad de velocidad sigue ahí, ha afirmado.

Esa mentalidad explica por qué Forbidden puede aprovechar algo más que la imagen de un corredor con podios mundialistas. Greenland aporta sensibilidad técnica, experiencia real en competición y una lectura muy fina del comportamiento de una bici a ritmo de carrera. Para una marca con una identidad tan marcada, contar con ese tipo de información puede ser importante en el desarrollo de futuras bicicletas de Forbidden Bikes.

El británico ha insistido además en que sentirse escuchado dentro del proceso técnico es una parte fundamental de esta nueva etapa. No se trata solo de recibir material y rodar con él, sino de influir en la evolución de los productos que más adelante llegarán a otros ciclistas.

La puerta de la competición no queda cerrada. Greenland ha admitido que todavía siente la llamada de la Copa del Mundo y que cree tener nivel para firmar resultados entre los diez primeros. La diferencia está en el momento y en la energía con la que quiere volver, sin repetir una dinámica que podía acabar alejándole de la esencia del Mountain Bike.

No hay manera de que lo deje con esa sensación, ha dicho al recordar que sus dos últimas Copas del Mundo terminaron con caídas importantes. El acuerdo con Forbidden marca una pausa competitiva, pero no un punto final. Laurie Greenland sigue ligado al Descenso, aunque ahora desde una posición más abierta, menos condicionada por el calendario y con más peso en la parte creativa y técnica.