Competición

Loudenvielle vuelve a poner a prueba a la nueva generación del Descenso mundial con la segunda parada de la Copa del Mundo

Será además el inicio del bloque europeo del campeonato tras la visita a Asia, en un escenario que desde su debut en el calendario en 2023 ha dejado carreras imprevisibles y ganadores distintos en cada edición.

El calendario de la Copa del Mundo de Descenso apenas ha comenzado, pero el ambiente alrededor del paddock ya apunta a un posible cambio de ciclo. La parada de Loudenvielle llega después de un arranque explosivo en Corea del Sur y con varias de las grandes figuras del campeonato obligadas a responder ante una hornada de corredores jóvenes que ha empezado la temporada sin complejos. En Francia, sobre uno de los trazados más físicos y exigentes del circuito, el debate pasa ahora por comprobar si ese relevo generacional tiene continuidad o si los veteranos vuelven a imponer su experiencia.

Copa del Mundo de Descenso en Loudenvielle. Imagen: WHOOP UCI Mountain Bike World Series
Copa del Mundo de Descenso en Loudenvielle. Imagen: WHOOP UCI Mountain Bike World Series

Loudenvielle recibe la segunda ronda de la Copa del Mundo de Descenso

La estación francesa acoge este fin de semana la segunda prueba de la temporada 2026 de la Copa del Mundo UCI de Descenso. Será además el inicio del bloque europeo del campeonato tras la visita a Asia, en un escenario que desde su debut en el calendario en 2023 ha dejado carreras imprevisibles y ganadores distintos en cada edición.

El circuito de Loudenvielle mantiene una identidad muy marcada dentro del campeonato. Sus 2.53 km mezclan una primera mitad extremadamente rápida con una parte final mucho más técnica y empinada, donde la capacidad para conservar energía suele marcar diferencias. El año pasado quedó demostrado con las victorias de Jackson Goldstone y Gracey Hemstreet, dos corredores que construyeron su ventaja en los sectores más técnicos del tramo final.

La atención estará especialmente centrada en la categoría masculina. El estadounidense Asa Vermette llega como líder tras lograr en Corea del Sur su primera victoria élite en la Copa del Mundo. El joven corredor sorprendió no solo por el resultado, sino también por la manera de gestionar la presión después de marcar el mejor tiempo en clasificación. Ahora afronta un escenario muy distinto, con un trazado que muchos de sus rivales conocen mejor y donde la experiencia suele tener un peso importante.

Entre los nombres a seguir aparece también Amaury Pierron. El francés protagonizó una de las bajadas más agresivas del inicio de temporada antes de sufrir una caída que le apartó de la lucha por la victoria. Aun así terminó tercero y llega a Loudenvielle como uno de los grandes favoritos, especialmente en un terreno que históricamente ha favorecido a los especialistas más explosivos de la modalidad de Descenso.

En la categoría femenina, Vali Höll mantiene el dorsal de líder tras imponerse en Corea del Sur con una bajada muy sólida y sin errores. La austriaca vuelve a partir como referencia, aunque muchas miradas apuntan hacia Gracey Hemstreet. La canadiense dominó los sectores inferiores del trazado francés en 2025 y consiguió aquí una de las victorias más importantes de su carrera.

También habrá interés en comprobar la evolución de Hattie Harnden. La británica llega después de ganar recientemente una prueba iXS en Fort William y parece cada vez más cómoda en pruebas de alto nivel de Copa del Mundo de Descenso. Su adaptación definitiva al circuito élite podría convertirla en una candidata real al podio.

El apartado médico también tendrá relevancia durante el fin de semana. Tahnée Seagrave continúa recuperándose de la lesión en el codo sufrida en Corea y estará fuera entre cuatro y seis semanas. En cambio, Louise Ferguson ha confirmado que ya se encuentra fuera del hospital tras el fuerte accidente sufrido durante los entrenamientos de la primera ronda.

La meteorología podría convertirse nuevamente en protagonista. Las previsiones anuncian temperaturas altas y tiempo estable durante los entrenamientos del viernes, aunque tanto el sábado como el domingo existe riesgo de lluvia y tormentas. Loudenvielle ya ha demostrado en anteriores ediciones que el barro puede alterar completamente el comportamiento del circuito y multiplicar las diferencias entre corredores.

Uno de los datos más llamativos de la temporada sigue estando en las categorías júnior. En Corea del Sur, Aletha Ostgaard marcó un tiempo más rápido que todas las élite femeninas, algo poco habitual incluso dentro de una disciplina acostumbrada a la irrupción temprana de talento. Esa tendencia alimenta todavía más la sensación de que el relevo generacional en el Descenso ya no es una posibilidad futura, sino una realidad competitiva.

El programa del fin de semana mantendrá el formato habitual. El viernes estará reservado a entrenamientos y mangas cronometradas, mientras que el sábado se disputarán las clasificaciones. Las finales se celebrarán el domingo, comenzando con las categorías júnior antes de las mangas decisivas élite.

Más allá de los grandes favoritos, la gran incógnita del fin de semana pasa por saber si la nueva generación será capaz de sostener el ritmo impuesto en la primera ronda. Loudenvielle suele premiar la inteligencia de carrera tanto como la velocidad pura, y ahí aparecen corredores veteranos como Loïc Bruni o Myriam Nicole, todavía muy presentes en la pelea por las victorias importantes.

La segunda cita de la temporada servirá como primer gran examen europeo para una parrilla que parece más abierta que nunca. Y también como una prueba perfecta para medir si el circuito de Loudenvielle DH sigue siendo territorio favorable para los corredores capaces de asumir riesgos sin perder precisión en los sectores más técnicos del calendario.