En las subidas técnicas hay momentos en los que una e-MTB no necesita empujar más durante toda la ruta, sino hacerlo justo en ese metro donde la rueda delantera amenaza con levantarse, la trasera busca agarre y el ciclista debe decidir en una fracción de segundo si sigue pedaleando o pone pie a tierra. Bosch ha puesto el foco precisamente ahí, en ese instante breve pero decisivo.

Más par, asistencia puntual y una e-MTB más conectada
Bosch eBike Systems ha anunciado la actualización gratuita Performance Upgrade 2.0, disponible desde el 4 de mayo de 2026, con la que sus motores Performance Line CX y Performance Line CX-R pueden alcanzar hasta 120 Nm de par y picos de asistencia del 600%. La mejora llega mediante la app eBike Flow y afecta al comportamiento real del motor, no solo a la ficha técnica.
La clave está en cómo se entrega esa potencia. El sistema no aplica el máximo empuje de forma constante, sino que lo reserva para situaciones de alta exigencia, como escalones, raíces, salidas lentas de curva o rampas con poca tracción. Para el usuario de motores Bosch para e-MTB, esto supone una ayuda más útil en conducción técnica y, al mismo tiempo, menos castigo innecesario para transmisión y batería.
Otra novedad relevante es el Drivetrain Tensioner, una solución por software que reduce el juego entre el motor y la rueda trasera. En la práctica, la respuesta al primer golpe de pedal debería ser más inmediata, algo especialmente importante en subidas rotas, zonas lentas y pasos donde cada décima cuenta.
Bosch también ha revisado el Extended Boost, que ahora puede ajustarse desde la aplicación. Este impulso residual permite mantener una ayuda controlada tras dejar de pedalear, con un empuje programable que puede facilitar el paso por obstáculos sin tener que dar una pedalada completa en el peor momento.
La actualización añade además Trick Check, una función que detecta saltos, caballitos, manuals o endos y registra datos como altura, distancia o duración. Más allá del componente lúdico, abre una vía interesante para medir la progresión técnica en entrenamiento con bicicleta eléctrica de montaña.

La conectividad también cambia de escala con Live Data. Bosch abre por Bluetooth datos en tiempo real de su sistema a dispositivos externos, empezando por Garmin, con integración en ciclocomputadores Edge compatibles. El ciclista puede ver potencia, cadencia, velocidad o batería sin depender de una pantalla propia de Bosch.
El dato más interesante para entrenar es la potencia del ciclista calculada desde el propio sistema Bosch, lo que puede reducir la necesidad de montar un potenciómetro externo en determinadas configuraciones. Para los usuarios de Garmin Edge con Bosch eBike Systems, esta integración acerca la e-MTB al flujo de trabajo habitual del ciclismo deportivo.
La marca también ha presentado un cargador de 12A basado en tecnología GaN. Bosch habla de una carga hasta tres veces más rápida que con el cargador estándar y de aproximadamente un 50% de batería en una hora para una PowerTube 800, una mejora pensada para jornadas largas, viajes y usos intensivos.
El movimiento refuerza una idea cada vez más evidente: la e-MTB moderna ya no evoluciona solo con nuevos cuadros, motores o baterías. También lo hace mediante software. Y en este caso, la actualización gratuita Bosch Performance Upgrade 2.0 puede cambiar de forma notable el tacto de muchas bicicletas ya en circulación.
Bosch no fabrica e-Bikes completas, sino sistemas de asistencia eléctrica para bicicletas. Por eso esta actualización dependerá de la compatibilidad concreta de cada modelo, batería y unidad motriz dentro del Smart System. Aun así, el paso es importante: más potencia, más control y una integración digital más abierta para una generación de e-MTB conectadas/strong> que empieza a parecerse más a una plataforma tecnológica que a una bicicleta asistida tradicional.