Componentes

Race Face refuerza su catálogo gravity con el nuevo Atlas, un manillar pensado para castigo real

No se trata de un manillar polivalente en el sentido amplio del término, sino de un componente desarrollado para bicicletas de Descenso, montajes de Enduro exigentes y e-MTB sometidas a cargas elevadas.

Hay componentes que pasan desapercibidos hasta que el terreno empieza a exigir más de la cuenta. Es ahí, en las recepciones duras, en los apoyos violentos y en las bajadas largas en las que las manos dejan de ir frescas, donde un manillar deja de ser una simple pieza del puesto de mando para convertirse en parte del carácter de la bici. Race Face ha querido entrar justo en ese terreno con una propuesta hecha para soportar mucho más que una jornada normal de trail.

Manillar Race Face Atlas. Imagen: Race Face
Manillar Race Face Atlas. Imagen: Race Face

Un manillar de aluminio orientado al Descenso, el Enduro más agresivo y las e-MTB potentes

La marca ha presentado el nuevo Atlas como su opción más resistente dentro de la gama, con un planteamiento claramente dirigido al uso gravity en MTB. No se trata de un manillar polivalente en el sentido amplio del término, sino de un componente desarrollado para bicicletas de Descenso, montajes de Enduro exigentes y e-MTB sometidas a cargas elevadas, donde la rigidez mal entendida puede pasar factura y la fragilidad directamente no tiene cabida.

Manillar Race Face Atlas. Imagen: Race Face
Manillar Race Face Atlas. Imagen: Race Face

Fabricado en aluminio de la serie 7000, el Atlas pone el foco en la durabilidad sin perder de vista el control. Ese equilibrio tiene importancia real cuando se trata de bicicletas que aterrizan fuerte, enlazan zonas rotas a alta velocidad o pasan muchas horas en bike parks y circuitos técnicos. En ese escenario, un manillar Race Face Atlas con una construcción reforzada no solo busca resistir impactos, también mantener una respuesta predecible cuando la conducción se vuelve más agresiva.

Uno de los puntos que Race Face subraya en este lanzamiento es la presencia de la tecnología GL Tune, un ajuste propio con el que la firma intenta encontrar un término medio entre absorción y precisión. La idea es sencilla de entender sobre la bici: permitir una cierta flexión vertical para filtrar vibraciones y reducir fatiga, pero sin llegar a una sensación blanda en la dirección. En recorridos largos de Descenso o en una e-MTB para uso gravity, ese matiz puede influir bastante en la comodidad de manos, muñecas y antebrazos.

Manillar Race Face Atlas. Imagen: Race Face
Manillar Race Face Atlas. Imagen: Race Face

A nivel de medidas, el nuevo Atlas llega con una anchura de 800 mm y posibilidad de recorte hasta 760 mm, una cifra que encaja con lo que hoy pide buena parte del segmento gravity. También se ofrece en tres elevaciones, 20 mm, 40 mm y 55 mm, para adaptar mejor la posición a cada bici y a cada estilo de pilotaje. A eso se suman un backsweep de 8° y un upsweep de 5°, dos cotas ya muy habituales en este tipo de manillares porque ayudan a mantener una postura más natural cuando el terreno obliga a cargar peso sobre el tren delantero.

Race Face también ha confirmado compatibilidad con potencias de 35 mm y siete acabados anodizados, un detalle estético que puede tener tirón en montajes personalizados, aunque aquí lo importante sigue estando en la función. Con un peso declarado de unos 318 gramos en la versión intermedia, el conjunto se mueve en cifras competitivas para un manillar de aluminio para Descenso, sobre todo si se tiene en cuenta que la prioridad no ha sido arañar gramos, sino asegurar resistencia estructural.

Manillar Race Face Atlas. Imagen: Race Face
Manillar Race Face Atlas. Imagen: Race Face

Ese planteamiento encaja especialmente bien con la evolución reciente del segmento. Las bicicletas de Enduro son cada vez más capaces, las e-MTB elevan el nivel de exigencia mecánica y el uso intensivo en parques o zonas de saltos deja poco margen a componentes delicados. El Atlas aparece como una respuesta lógica a una demanda muy concreta: piezas fiables para ciclistas que priorizan tacto, solidez y confianza por encima de cualquier argumento de ligereza extrema.

Otro punto que refuerza el mensaje de Race Face es la garantía de por vida, que además cubre daños por caídas. No es una cuestión menor en un componente expuesto de forma constante a golpes, errores y recepciones comprometidas. La marca lanza así un mensaje claro sobre la confianza que deposita en este componente para MTB de alta resistencia, algo que seguramente pesará en la decisión de compra de los ciclistas que castigan la bici con frecuencia.

Manillar Race Face Atlas. Imagen: Race Face
Manillar Race Face Atlas. Imagen: Race Face

El nuevo Race Face Atlas se pone a la venta con un precio anunciado de 86,50 €, una cifra que lo sitúa en una franja interesante dentro del mercado de manillares gravity de aluminio. Falta ver cómo responde fuera de la ficha técnica y en manos de los ciclistas que realmente exprimen este tipo de material, pero sobre el papel queda claro que Race Face ha querido reforzar una categoría en la que la fiabilidad sigue valiendo tanto como el rendimiento.