La Ravemen NT301 irrumpe en el mercado como una luz trasera inteligente que combina visibilidad activa y grabación de vídeo, dos factores cada vez más valorados por los ciclistas que circulan a diario por carretera y entornos urbanos. Su planteamiento va más allá de una simple luz de advertencia, integrando una cámara 2K capaz de registrar lo que ocurre a la espalda del usuario en todo momento.

Grabación trasera continua y mayor protección en caso de incidente
Uno de los elementos diferenciales de este modelo es su cámara ultra gran angular de 138 grados, diseñada para ofrecer una cobertura amplia del entorno trasero. La grabación en resolución 2K permite captar con nitidez matrículas, maniobras de los vehículos y el estado de la calzada, aportando un respaldo visual en situaciones comprometidas durante la circulación.

La luz trasera no se limita a grabar. El sistema de detección inteligente de accidentes identifica impactos o caídas y bloquea automáticamente el archivo correspondiente para evitar que se sobrescriba. De este modo, las imágenes relevantes quedan protegidas y disponibles para su consulta posterior, una función especialmente útil en caso de incidente con otros vehículos.

La grabación se gestiona mediante un sistema de grabación en bucle, que sobrescribe de forma automática los archivos más antiguos cuando la memoria se llena. Esto garantiza un funcionamiento continuo sin necesidad de intervenir manualmente en la gestión del almacenamiento, algo clave para el uso diario.

En el apartado de visibilidad, la NT301 incorpora un potente LED rojo de advertencia con cobertura trasera y lateral. Este diseño de iluminación de gran angular mejora la percepción del ciclista desde distintos ángulos, aumentando la seguridad frente a vehículos que se aproximan por carriles adyacentes o en cruces.

Otro detalle práctico es la detección de frenada. Al reducir la velocidad, la luz incrementa su intensidad durante dos segundos, alertando de forma clara a los vehículos que circulan detrás y reduciendo el riesgo de alcances, especialmente en tráfico denso o a baja velocidad.

La conectividad es otro de los pilares del sistema. Mediante conexión Wi-Fi, el ciclista puede enlazar la luz con su smartphone para visualizar la imagen trasera en tiempo real y revisar las grabaciones directamente desde el teléfono, sin cables ni procesos complejos.
En cuanto a autonomía, la batería de polímero de litio de 3.200 mAh promete hasta 130 horas de uso con la cámara y la luz funcionando de manera simultánea. A ello se suma un indicador de batería sencillo e intuitivo y una certificación de impermeabilidad IPX6, preparada para soportar lluvia intensa y condiciones adversas durante todo el año.