¿Vale la pena montar una luz diurna en la bicicleta? La respuesta es sí, no hay excusas

La Directiva 2008/89/CE obligó a los fabricantes de coches a equipar luces diurnas en todos los vehículos comercializados en Europa desde el 7 de febrero de 2011. Esta normativa nació porque la visibilidad en las carreteras es un factor clave para reducir accidentes de tráfico, y tras varios estudios, se demostró que las luces de circulación diurna aumentan la visibilidad y disminuyen el riesgo de un accidente en determinadas circunstancias y por diferentes motivos.

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Luz trasera Bontrager Flare RT. ©Trek Bikes

La eficacia de las luces diurnas también se apoya en la percepción subliminal de las mismas por los usuarios de la vía. Un conductor que conduce cada día de casa al trabajo y viceversa termina adquiriendo un hábito mecánico, reduciendo su atención en la carretera y en las cosas que pasan en ella. ¿Cómo se puede evitar este déficit de atención provocado por la rutina? Aplicando estímulos visuales de forma directa que actúan a nivel subliminal, como las luces de conducción diurna.

Luces diurnas en las bicicletas

Teniendo en cuenta que las luces de conducción diurna favorecen la visibilidad de coches, motos, furgonetas y camiones, no hace falta explicar que su uso en las bicicletas es más que recomendable. Los ciclistas son los usuarios menos visibles y más vulnerables de las vías públicas: ocupan poco espacio, pasan desapercibidos para la mayoría de conductores (salvo cuando ya los tienen encima) y, en condiciones de baja luminosidad, su presencia es prácticamente invisible.

Las luces de conducción diurna pueden hacer al ciclista mucho más visible para el resto de vehículos. Basta una luz trasera roja, brillante y parpadeante, para que la presencia de la bicicleta en la vía sea visible a cualquier conductor incluso más de 200 metros por detrás del ciclista. A diferencia de los vehículos a motor, la luz delantera de uso diurno no es tan eficaz en las bicicletas debido a que, como norma general, los ciclistas circulan muy cerca del margen derecho de la carretera y, además, la gran mayoría de atropellos de ciclistas se producen por un alcance trasero.

Ya sea por el importante aumento de la visibilidad del ciclista o por el estímulo visual que actúa a nivel subliminal en los conductores de vehículos motorizados, el uso de una luz trasera diurna en las bicicletas puede evitar muchos accidentes de tráfico con bicicletas involucradas, lo que se traduce en salvar la vida a muchos ciclistas. Las luces traseras para bicicletas son baratas y están disponibles en multitud de modelos, marcas, tamaños y precios, por lo que su uso sólo es cuestión de asumir la rutina de utilizarla en cada salida, ya sea de día o de noche.

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