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Cómo hacer cubitos de hielo isotónico para echar al bidón y salir a rodar

Por un lado, se enfría el agua y, por otro, no hay necesidad de preparar ninguna bebida ya que el propio hielo añade las sales necesarias para mantener una hidratación correcta durante la salida en bici.

En verano y por mucho que se utilicen bidones térmicos y otras soluciones similares, todos los ciclistas terminan teniendo en su bidón un agua caliente bastante desagradable de ingerir. La mejor solución, o al menos la más rápida y simple, es echar unos cuantos cubitos de hielo para mantener la bebida fría durante más tiempo.

Cómo hacer cubitos de hielo isotónico para echar al bidón y salir a rodar
Vaso de agua con limón. Foto: Fabricio Macedo / Pixabay

Si además de cubitos de hielo, se trata de hielo isotónico, las ventajas vienen por partida doble. Por un lado, se enfría el agua y, por otro, no hay necesidad de preparar ninguna bebida ya que el propio hielo añade las sales necesarias para mantener una hidratación correcta durante la salida en bici.

Hielo isotónico de sabor limón

La limonada isotónica (o alcalina) es un preparado cuyas propiedades no tienen nada que envidiar a las mejores bebidas isotónicas comerciales. Se trata de una bebida rehidratante más efectiva que el agua sola, perfecta tanto para consumir durante y después del ejercicio físico, como para prevenir y mejorar la diarrea, un problema bastante común en la época veraniega.

Los cubitos de hielo de limonada isotónica se preparan con ingredientes básicos y el coste de su elaboración es, con diferencia, más económico que cualquier otra fórmula comercial disponible en el mercado. Los ingredientes para elaborar los cubitos recomendados para un bidón estándar (550 mililitros) son los siguientes:

  • El zumo de un limón.
  • 1 pizca de sal (aproximadamente 1 gramo).
  • 1 pizca de bicarbonato (aproximadamente 1 gramo).
  • Una cucharada sopera de azúcar.
  • Agua (la necesaria para 6 o 7 cubitos).

El método de preparación es muy sencillo. Basta con meter todos los ingredientes (excepto el agua) en un envase adecuado y después, añadir agua en la cantidad que sea necesaria para rellenar seis o siete cubitos (normalmente, la mitad de una cubitera estándar). Proceder a congelar y, en el momento de hacer uso de los cubitos de limonada isotónica, rellenar el bidón únicamente con agua y los cubitos obtenidos.

Hay que tener en cuenta que si obtuvimos 100 mililitros de preparado isotónico, debemos rellenar el bidón con 450 mililitros de agua y añadir los cubitos para obtener la cantidad correcta de líquido y, por ende, la dosis correcta del preparado isotónico para una rehidratación óptima.