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Entrenamiento en altura o entrenamiento hipóxico: un sustituto natural (y legal) de la EPO sintética

Todo lo que hay que saber sobre el entrenamiento en altura o entrenamiento hipóxico, un método natural para conseguir un aumento de la masa de glóbulos rojos y hemoglobina en la sangre.

El entrenamiento en altura o, en su defecto, el entrenamiento hipóxico, es una práctica habitual entre los deportistas de élite. Consiste en completar un período de entrenamiento en lugares de gran altitud, por encima de los 2.500 metros sobre el nivel del mar, con la finalidad de adaptar el cuerpo a una relativa disminución de oxígeno en el aire para alterar el metabolismo muscular y conseguir un aumento de la masa de glóbulos rojos y hemoglobina en la sangre, que básicamente se traduce en una mayor liberación de la hormona renal eritropoyetina, más conocida como EPO en el mundo del dopaje deportivo.

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El entrenamiento en altura, un método natural para aumentar la liberación de la hormona EPO en el organismo.

¿Qué es la EPO?

La eritropoyetina, más conocida como EPO, es una hormona sintetizada en los riñones que estimula la producción, en la médula ósea, de glóbulos rojos, encargados de transportar oxígeno a las células y desechar después el dióxido de carbono en los pulmones. Un aumento de glóbulos rojos en sangre es sinónimo de un aumento de aporte de oxígeno a los músculos, lo que lleva a un aumento del rendimiento muscular y de la resistencia con una menor frecuencia del ritmo cardíaco. Dicho de otro modo, la EPO ayuda a rendir más con un menor desempeño físico, retrasando la aparición del cansancio.

Si la EPO es una hormona natural del cuerpo humano, ¿cómo es posible doparse con esta sustancia? Porque a mediados de los años 80 se consiguió aislar el gen humano de la eritropoyetina. Este avance permitió producir EPO sintética con la técnica de recombinación del DNA, incluyendo los mismos efectos que la sintetizada de modo natural en los riñones del ser humano. ¿Por qué se sintetizó la EPO? Por causas clínicas, ya que en personas con anemias graves, con cáncer, o incluso en bebés prematuros, la EPO se utiliza como tratamiento para mejorar el estado de los pacientes. Lamentablemente, además de un uso medicinal, la EPO también tiene un uso ilegal, que no es otro que el empleado para mejorar el rendimiento deportivo.

La EPO está tristemente vinculada al ciclismo desde hace muchos años gracias a un largo historial de uso fraudulento por parte de equipos y ciclistas profesionales. Todo comenzó, en lo que a la opinión pública se refiere, con el Tour de Francia de 1998. Un vehículo del equipo Festina conducido por el masajista Willy Voet y cargado hasta arriba de productos dopantes, fue interceptado en la frontera francesa por los gendarmes del país. Entre las sustancias incautadas en el coche había una gran cantidad de EPO sintética y, en menor medida, hormona del crecimiento y testosterona. Fue lo que se conoció como el caso Festina, principal causante del nacimiento de la Agencia Mundial Antidopaje en 1999.

El entrenamiento en altura

La altura afecta de forma importante a los seres humanos. El porcentaje en que se satura la hemoglobina con oxígeno determina el contenido de oxígeno en la sangre de los humanos. Cuando el cuerpo alcanza cerca de 2.100 metros sobre el nivel de mar, la saturación de la oxihemoglobina comienza a disminuir drásticamente. Sin embargo, el cuerpo humano posee adaptaciones a corto y largo plazo que le permiten compensar, de forma parcial, esa falta de oxígeno. Estas adaptaciones constituyen la base del entrenamiento en altura.

El entrenamiento en altura es un método efectuado por muchos atletas de élite. Durante varias semanas, los deportistas entrenan a gran altura, normalmente a más de 2.500 metros sobre el nivel del mar, aunque también se suele realizar en altitudes intermedias donde el aire todavía contiene aproximadamente 20.9 % de oxígeno, pero la presión barométrica disminuye y por lo tanto la presión parcial de oxígeno se reduce.

La finalidad de realizar entrenamientos en lugares con un menor porcentaje de oxígeno en el aire o una presión barométrica inferior es adaptar el organismo a una relativa falta de oxígeno en una o más formas, siendo el objetivo comúnmente buscado el de aumentar la liberación de la hormona eritropoyetina (EPO). Aunque el entrenamiento en altura no es válido para todos los deportistas, puesto que factores como la genética o la altura necesaria para obtener efectos también entran en juego, los deportistas que consiguen aumentar la concentración de glóbulos rojos en su organismo tras la fase de entrenamiento mantienen esa mayor concentración durante un período aproximado de 10 a 14 días, disfrutando de una mayor ventaja física cuando compiten en altitudes más bajas.

El entrenamiento en altura también se puede simular mediante el uso de una tienda de simulación de altitud, una sala de simulación de altitud, o un sistema de máscara respiratoria que mantiene la presión barométrica igual, pero reduce el contenido de oxígeno que el deportista respira (entrenamiento en hipoxia). Si el entrenamiento en altura mejora el rendimiento, ¿por qué se dopan con EPO los ciclistas? Porque, a la dificultad que supone entrenar de forma metódica, la falta de oxígeno añade otros muchos problemas, entre ellos una pérdida del apetito, la necesidad de un período de adaptación y otro de readaptación a los niveles normales de oxígeno, una metódica vigilancia de todos los factores físicos del deportista y, muy importante también, un resultado muy variable que puede no dar ningún resultado tras unas cuantas semanas de duro trabajo o, en el mejor de los casos, solo aporta beneficios con un corto plazo de vida.