Mecánica

Nociones básicas sobre la geometría de una bicicleta: el ángulo del tubo del sillín

Todo sobre el ángulo del tubo del sillín, un aspecto básico de la geometría de una bicicleta que determina la posición del centro de gravedad.

El ángulo de dirección, la longitud de las vainas, el ángulo del tubo del sillín, la altura de la caja de pedalier y muchas otras complicadas medidas son las que configuran la geometría de una bicicleta, siendo de especial importancia conocer los aspectos básicos de la misma. ¿Por qué una bicicleta puede ser escaladora pero no eficiente en los descensos? ¿Qué es una geometría más racing o menos racing? En esta segunda entrega, el ángulo del tubo del sillín.

Nociones básicas sobre la geometría de una bicicleta: el ángulo del tubo del sillín

El ángulo del tubo del sillín

El ángulo de dirección y el ángulo del tubo del sillín son, básicamente, las medidas encargadas de posicionar al ciclista sobre la bicicleta de una manera u otra. El ángulo del tubo del sillín es la medida o inclinación, en grados, del tubo del cuadro encargado de alojar la tija del sillín, y es la que configura la inclinación de la mencionada tija con respecto al centro del eje del pedalier. Un ángulo de sillín de 90º significa que la tija se sitúa completamente recta sobre el eje de la caja del pedalier. Cualquier ángulo inferior a 90º posiciona la tija del sillín más retrasada con respecto a la caja del pedalier, desplazando hacia atrás el centro de gravedad de la bicicleta y la postura del ciclista.

En la actualidad, el ángulo del tubo del sillín se sitúa en torno a los 72º-74º para la gran mayoría de modelos, independientemente de la modalidad destino de la bicicleta. El ángulo del tubo del sillín viene marcado por la posición del centro del eje del pedalier, pudiendo encontrar un mismo ángulo de sillín tanto en modelos de Rally como en modelos de Descenso y, sin embargo, tratarse de geometrías completamente diferentes. Aquí entran en juego otras medidas que veremos más adelante, tales como el Reach o el Stack del cuadro.

Nociones básicas sobre la geometría de una bicicleta: el ángulo del tubo del sillín

¿Cómo afecta el ángulo del tubo del sillín a una bicicleta? Básicamente, el ángulo del tubo del sillín desplaza la posición del centro de gravedad de la bicicleta y acota el movimiento de la rodilla del ciclista con respecto al plano horizontal de las bielas. Años atrás, los ángulos de sillín cerrados, por encima de 73º, eran sinónimo de bicicletas de Rally, mientras que los ángulos por debajo de esta medida estaban presentes en las bicicletas de modalidades más agresivas. Hoy en día el ángulo del tubo del sillín no varía demasiado entre las diferentes disciplinas del ciclismo de montaña, por lo que resulta más relevante conocer las diferencias entre un centro de gravedad más adelantado o más retrasado.

Un centro de gravedad más adelantado sitúa al ciclista más cerca del centro de la caja del pedalier y hace que la rueda delantera reciba un mayor peso, lo que se traduce básicamente en un geometría escaladora. Un centro de gravedad más retrasado actúa de forma contraria, proporcionando más tracción a la rueda trasera y liberando de carga a la delantera. Como es de suponer, un centro de gravedad retrasado favorece el control de una bicicleta en los descensos, aunque también limita su capacidad escaladora.

Cabe destacar que estrechamente relacionados con el ángulo del tubo del sillín encontramos tanto la configuración de la tija (recta, con retroceso) como la posición del sillín (adelantado, retrasado, inclinado). Jugando con estas dos variables, podemos modificar ligeramente el centro de gravedad de la bicicleta y la postura del ciclista en base a las necesidades propias de cada deportista.