Kriss Kyle vuelve a llevar el ciclismo de acción más allá de sus escenarios habituales con Damn Big Dams, un proyecto audiovisual que transforma algunas de las presas más grandes del Reino Unido en un espacio radical para el Mountain Bike. Rodado en enclaves de Escocia, Gales e Inglaterra, el vídeo propone una lectura distinta del MTB, alejada de los senderos tradicionales y centrada en grandes infraestructuras de hormigón integradas en plena montaña.

Exploración extrema entre montañas y estructuras hidráulicas
En lugar de buscar nuevos recorridos naturales, Kyle fijó su atención en enormes presas situadas en zonas remotas, muchas de ellas a gran altitud y alejadas de cualquier núcleo urbano. Construcciones pensadas para gestionar el agua que, vistas desde otra perspectiva, ofrecen transiciones, muros y pendientes con un potencial inesperado para el Mountain Bike.
El propio Kriss Kyle explica el magnetismo de estos lugares con estas palabras: Estas esculturas están muy arriba en las montañas, con una cantidad de trabajo y de hormigón impresionante; son realmente sobrecogedoras. Se parecen mucho a un skatepark gigante, pero demasiado extremo para el BMX, por eso la bicicleta de montaña es perfecta. Es, básicamente, un skatepark para gigantes
.
La génesis del proyecto está en la gran cantidad de presas repartidas por el territorio británico. El proceso se planteó como una auténtica misión de búsqueda, con largas sesiones analizando mapas para localizar embalses que pudieran estar vacíos y, por tanto, ser aptas para rodar. Cada desplazamiento suponía una apuesta, ya que en muchos casos el equipo llegaba al lugar para encontrarse la presa completamente llena.
De las cerca de 30 presas exploradas durante la producción, solo alrededor de una docena ofrecieron condiciones adecuadas para montar en bicicleta. En numerosos casos fue necesario afrontar largas caminatas con la bici a la espalda para alcanzar estructuras ocultas entre valles y laderas de difícil acceso.
Rodar sobre hormigón añadió un nivel de exigencia técnica poco habitual. Kyle utilizó casco integral durante todo el proyecto, consciente de que la adherencia cambiaba de forma imprevisible según la zona. Tal y como señala el propio rider: A veces tiene muchísimo agarre y otras es como una placa de hielo; nunca sabes con qué te vas a encontrar
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El vídeo muestra con claridad el control y la precisión que definen al escocés. Apoyos de pie en zonas expuestas, líneas trazadas sobre muros inclinados, un flair ejecutado en una transición visualizada durante días y un salto final condicionado por el viento y con apenas margen de error reflejan la combinación de riesgo, cálculo y creatividad que exige este tipo de riding.
El rodaje se desarrolló a lo largo de 14 exigentes días repartidos entre Escocia, Inglaterra y Gales. Más allá del trabajo sobre la bicicleta, el papel del equipo de apoyo fue clave. George Eccleston y Jake Walters, integrantes de Monolith y colaboradores habituales de Kyle, se encargaron de limpiar y acondicionar las superficies de hormigón para hacerlas practicables, además de gestionar la seguridad en las líneas más comprometidas, algunas de ellas con caída directa a zonas de agua profunda.
Damn Big Dams es una demostración de cómo el riding creativo puede reinterpretar espacios diseñados para otros usos y convertirlos en escenarios extremos para el Mountain Bike. Un proyecto que amplía los límites del vídeo MTB y refuerza la exploración como uno de los motores del ciclismo moderno.