Había corredores completamente al límite ya antes de llegar al ecuador de carrera. Cada vuelta parecía más rápida que la anterior y el circuito checo volvió a castigar cualquier error con una dureza poco habitual incluso para la Copa del Mundo. Entre persecuciones imposibles, ataques sostenidos y diferencias creciendo casi sin pausa, Nové Město dejó dos carreras muy distintas en su desarrollo, aunque ambas terminaron con la misma sensación: superioridad absoluta de los vencedores.

Dos victorias en solitario que marcaron el ritmo del XCO mundial
La carrera femenina cambió por completo cuando Laura Stigger decidió endurecer el ritmo en la tercera vuelta. La austriaca fue desgastando poco a poco al grupo delantero hasta quedarse completamente sola tras una aceleración sostenida en una de las subidas largas del recorrido. Ni Jenny Rissveds, ni Sina Frei, ni Nicole Koller lograron responder al aumento progresivo de velocidad de la corredora de Specialized Factory Racing, que llegó a rozar el minuto de ventaja antes de cruzar la meta. La prueba dejó además uno de los grandes titulares del fin de semana con la discreta octava posición de Puck Pieterse, gran favorita tras ganar el XCC del viernes. Laura Stigger en Nové Město pasó de ser una amenaza potencial a convertirse directamente en la imagen dominante de la jornada femenina.
Por detrás de Stigger sí hubo pelea hasta los últimos metros. Rissveds y Frei mantuvieron un duelo constante durante las vueltas finales mientras el grupo perseguidor terminaba completamente fragmentado por el desgaste acumulado. La sueca acabó imponiéndose al sprint para asegurar la segunda plaza en una carrera donde el ritmo no permitió prácticamente ningún momento de recuperación. La caída de Evie Richards en la última vuelta añadió preocupación a una jornada ya especialmente exigente a nivel físico. La británica tuvo que ser atendida por los servicios médicos después de quedar tendida sobre el circuito. La Copa del Mundo de XCO 2026 volvió a demostrar en la República Checa por qué este trazado sigue siendo uno de los más selectivos del calendario.
La prueba masculina tuvo un desarrollo más táctico durante las primeras vueltas, aunque Tom Pidcock terminó imponiendo igualmente su propio ritmo de carrera. El británico arrancó algo retrasado, pero antes de cerrar el primer giro ya rodaba en cabeza junto a Luca Martin y Mathis Azzaro. El movimiento decisivo llegó en la segunda vuelta, cuando Pidcock abrió hueco en una de las subidas más duras del circuito y obligó a Martin a iniciar una persecución constante durante buena parte de la carrera. El francés llegó a reducir la diferencia hasta unos diez segundos, aunque nunca consiguió contactar definitivamente con el líder. Tom Pidcock en la Copa del Mundo de Mountain Bike volvió a mostrar esa combinación de agresividad y control que le ha convertido en una referencia absoluta del XCO moderno.
El tramo final terminó confirmando el enorme desgaste acumulado durante toda la prueba. Filippo Colombo acabó asegurando el tercer puesto tras imponerse en la lucha por el podio, mientras varios corredores sufrían problemas mecánicos o desfallecimientos físicos en las últimas vueltas. También hubo presencia destacada del Specialized Factory Racing y del SCOTT-SRAM, dos equipos que volvieron a colocar varios ciclistas dentro del Top 10 en uno de los escenarios más exigentes del calendario internacional. Los mejores momentos del XCO de Nové Město dejan dos carreras construidas desde lejos, sin ataques explosivos definitivos, pero sí con un desgaste constante capaz de romper completamente el grupo vuelta tras vuelta.