¿Puede una sola etapa cambiar el rumbo de toda una carrera… y además abrir un debate técnico que parecía reservado a pruebas menores? La tercera jornada en Greyton dejó precisamente esa sensación, con un desarrollo inesperado en un recorrido que, sobre el papel, invitaba más al control que a los movimientos lejanos, pero que terminó convirtiéndose en uno de los puntos de inflexión más claros de esta edición.

Un ataque lejano, una victoria inesperada y una bicicleta fuera de lo común
La etapa, con más de 100 kilómetros y terreno rápido, se desarrolló durante buena parte del día bajo un ritmo alto pero contenido. La lluvia intermitente y varios tramos embarrados fueron endureciendo la jornada de forma progresiva, favoreciendo una selección por desgaste más que por ataques explosivos. Los problemas mecánicos en equipos como Buff-BH o Canyon añadieron tensión a un grupo delantero que llegó muy compacto a los kilómetros decisivos.
Fue en ese tramo final donde la carrera cambió por completo. Varias parejas aprovecharon un sector favorable para lanzar un corte definitivo, pero el dúo del Honeycomb 226ERS, formado por Marc Pritzen y Felix Stehli, fue el único capaz de consolidarlo. Su victoria no solo rompió la etapa desde lejos, sino que también dejó una imagen poco habitual: una de sus bicicletas competía con ruedas de 32 pulgadas en MTB, reabriendo el debate sobre su impacto en recorridos rápidos.
Por detrás, los hasta entonces líderes, Beers y Nortje, no lograron reaccionar a tiempo. El gran beneficiado fue el Wilier-Vittoria, con Luca Braidot y Simone Avondetto colocándose al frente de la clasificación general de la Cape Epic 2026. La etapa abrió huecos importantes entre los favoritos y confirmó que el desgaste acumulado empieza a marcar diferencias reales dentro del Mountain Bike por etapas.
En la categoría femenina, Candice Lill y Alessandra Keller volvieron a imponer su ritmo con una cuarta victoria consecutiva, resuelta en los últimos kilómetros tras un ataque en singletrack. Su dominio refuerza su liderato y mantiene el control en una edición donde incluso detalles técnicos como las bicicletas de 32 pulgadas empiezan a ganar protagonismo en el desarrollo de la carrera.