Bicicletas

Cannondale Bad Habit: una MTB de carbono diseñada para dominar los terrenos más técnicos

Su planteamiento no se limita a una disciplina concreta, sino que se mueve en ese terreno híbrido donde el Enduro y el All-Mountain comparten protagonismo.

Hay bicicletas que invitan a rodar… y otras que parecen desafiar directamente al ciclista a cruzar esa línea que separa el control del caos. No es una cuestión de cifras ni de recorrido de suspensión sobre el papel. Es una sensación más difícil de explicar, que aparece justo antes de lanzarse a una zona donde todo ocurre más rápido de lo que debería.

Cannondale Bad Habit 1. Imagen: Cannondale
Cannondale Bad Habit 1. Imagen: Cannondale

Una plataforma de Enduro pensada para el control en cualquier escenario

La nueva Bad Habit nace con la premisa de ofrecer una base sólida para afrontar desde tramos técnicos hasta jornadas completas en bike park. Su planteamiento no se limita a una disciplina concreta, sino que se mueve en ese terreno híbrido donde el Enduro y el All-Mountain comparten protagonismo. Aquí es donde entra en juego la geometría Proportional Response en MTB, un enfoque que adapta la cinemática y el comportamiento de la suspensión a cada talla, algo especialmente relevante cuando se busca consistencia en el rendimiento.

Cannondale Bad Habit 1. Imagen: Cannondale
Cannondale Bad Habit 1. Imagen: Cannondale

El cuadro de carbono, desarrollado con la experiencia acumulada en competición, ha sido diseñado para soportar un uso intensivo sin comprometer la agilidad. No se trata solo de reducir peso, sino de mantener una estructura capaz de absorber impactos y transmitir seguridad en descensos exigentes. Este equilibrio resulta clave en un segmento donde cada decisión técnica afecta directamente al comportamiento en senderos complicados.

Uno de los elementos más distintivos es la configuración de ruedas mixtas. La combinación de 29 pulgadas en la parte delantera y 27.5 en la trasera responde a una lógica clara: estabilidad en la trazada y mayor capacidad de maniobra en zonas reviradas. Este concepto, cada vez más extendido, se traduce aquí en un sistema mullet en bicicletas de enduro que busca maximizar el control sin penalizar la agilidad.

Cannondale Bad Habit 2. Imagen: Cannondale
Cannondale Bad Habit 2. Imagen: Cannondale

La suspensión juega un papel central en el carácter de la Bad Habit. En su versión más avanzada, la bicicleta monta una horquilla RockShox Lyrik Ultimate de 160 mm y un amortiguador Vivid Ultimate, un conjunto orientado a ofrecer sensibilidad y capacidad de ajuste en descensos agresivos. Este tipo de configuración sitúa a la bicicleta dentro del grupo de opciones más completas para los ciclistas que buscan una MTB de carbono para descensos técnicos con garantías.

El montaje superior, denominado Bad Habit 1, incorpora además transmisión inalámbrica SRAM XO AXS combinada con Eagle 90, un detalle que refuerza la precisión en el cambio y reduce el mantenimiento en condiciones exigentes. A esto se suman frenos TRP EVO Pro de cuatro pistones, pensados para ofrecer potencia y modulación en situaciones donde cada metro cuenta.

Cannondale Bad Habit 2. Imagen: Cannondale
Cannondale Bad Habit 2. Imagen: Cannondale

Por debajo, la Bad Habit 2 mantiene la misma base estructural, pero apuesta por un enfoque más accesible con transmisión mecánica SRAM Eagle 90/70 y suspensiones RockShox Lyrik Select+ junto al amortiguador Vivid Select+. El resultado sigue siendo competitivo, especialmente para los ciclistas que buscan una bicicleta all-mountain para bike park sin necesidad de dar el salto a los montajes más exclusivos.

El cuadro también se ofrece como kit independiente, una opción que abre la puerta a montajes personalizados. Con 155 mm de recorrido trasero y compatibilidad con horquillas de hasta 170 mm (e incluso 180 mm en doble pletina), el margen de configuración permite adaptar la bicicleta a distintos estilos de conducción, desde un uso más polivalente hasta planteamientos claramente orientados al Enduro más agresivo.

Kit de cuadro Cannondale Bad Habit. Imagen: Cannondale
Kit de cuadro Cannondale Bad Habit. Imagen: Cannondale

Más allá de los componentes, el diseño incorpora detalles funcionales que responden a las exigencias actuales. El tubo de sillín sobredimensionado facilita el uso de tijas telescópicas de largo recorrido, algo imprescindible en este tipo de bicicletas. Además, la protección del cuadro ha sido reforzada para soportar el desgaste propio de los remontes y el uso intensivo en bike parks.

Las sensaciones sobre el terreno parecen confirmar el enfoque del proyecto. La campeona del mundo de Enduro 2025, Ella Conolly, lo resume con claridad: Siento que tengo todo lo que necesito en la Bad Habit para cualquier sendero del mundo. La usaría para lo más cañero, para largas jornadas de pedaleo y para disfrutar en el bike park. Una valoración que refleja la versatilidad que Cannondale ha buscado en este modelo.

Kit de cuadro Cannondale Bad Habit. Imagen: Cannondale
Kit de cuadro Cannondale Bad Habit. Imagen: Cannondale

Con precios que parten de 3.499 € para el cuadro y alcanzan los 7.999 € en la versión más equipada, la Bad Habit entra en un segmento donde la exigencia es máxima. Aquí no basta con cumplir; hay que ofrecer algo más. En este caso, ese 'algo' parece estar en la combinación de geometría, suspensión y configuración de ruedas, tres elementos que definen el carácter de una bicicleta pensada para rodar justo donde el margen de error se reduce al mínimo.