Mondraker amplía su oferta de bicicletas eléctricas con las nuevas Prime y Prime X 2026, dos modelos que comparten base técnica pero apuntan a usos distintos. La Prime se mueve en el terreno de la e-MTB de aluminio pensada para rutas recreativas y salidas por pistas y senderos, mientras que la Prime X adapta esa misma plataforma a un uso más polivalente, con equipamiento específico para ciudad y desplazamientos diarios.

Dos enfoques sobre la misma plataforma: aventura fuera del asfalto o movilidad con equipamiento completo
La gran novedad de esta generación está en la actualización completa del concepto. Mondraker recurre a un cuadro Stealth Alloy rediseñado, mantiene su conocida Forward Geometry y lo combina con el nuevo sistema Bosch Performance CX Gen 5 Smart System. Sobre el papel, eso sitúa a ambas bicicletas en un segmento cada vez más demandado: el de las eléctricas capaces de mezclar comodidad, autonomía y un comportamiento estable en usos muy diferentes.
En el caso de la Prime, la marca la presenta como su propuesta dentro de la categoría Sport, con una orientación claramente e-MTB. La idea es ofrecer una bici accesible en planteamiento, pero con una construcción que conserve parte del ADN técnico que la firma alicantina aplica en sus modelos de competición. No es un detalle insignificante, porque ese enfoque suele traducirse en una geometría más cuidada y en un chasis con mayor sensación de solidez cuando el terreno se complica.

La Prime X, por su parte, da un paso más hacia la movilidad funcional sin renunciar a la base de una MTB eléctrica. Su cuadro específico permite integrar pata de cabra, luces delanteras y traseras, guardabarros y portabultos delantero y trasero de aluminio. Ese planteamiento la convierte en una opción híbrida, pensada para los usuarios que buscan una bicicleta eléctrica urbana y de montaña capaz de servir tanto para desplazarse a diario como para alargar la ruta cuando acaba el asfalto.
A nivel técnico, los dos modelos comparten una ficha principal muy clara. Montan ruedas de 29", 120 mm de recorrido delantero, cableado interno HHG, dos soportes para portabidón y cinco tallas: S, M, M/L, L y XL. La incorporación de la talla intermedia M/L tiene relevancia real, porque reduce el salto entre medidas y facilita ajustar mejor la posición, algo especialmente importante en bicicletas eléctricas por peso, reparto de masas y tipo de uso.

Uno de los argumentos fuertes de esta gama está en el conjunto motriz. El Bosch CX Gen 5 entrega hasta 100 Nm de par máximo y trabaja junto a una batería integrada y extraíble de 800 Wh, una cifra alta dentro de este segmento. En la práctica, esa combinación apunta a una autonomía de 800 Wh en e-MTB suficiente para rutas largas, uso intensivo en modos altos de asistencia o recorridos urbanos diarios con un amplio margen entre recargas.
Mondraker añade además compatibilidad con el extensor Bosch PowerMore de 250 Wh, disponible por separado. Esa opción tiene sentido para los ciclistas que priorizan distancia o tiempo de uso por encima del peso final del conjunto. También refuerza el carácter viajero de la Prime y el enfoque utilitario de la Prime X, sobre todo para las personas que necesitan una bici eléctrica como vehículo principal en trayectos diarios.

Otro punto importante está en la ergonomía. La marca insiste en un cuadro con baja altura de apoyo, algo que facilita subir y bajar de la bici y mejora la seguridad en detenciones frecuentes. En una bicicleta de enfoque mixto como la Prime X esto resulta especialmente útil en semáforos, cruces o maniobras urbanas, pero también beneficia a los ciclistas que buscan más confianza en pistas y caminos.
En marcha, la propuesta se apoya en varios elementos ya conocidos en este tipo de montajes: neumáticos con buen agarre, frenos hidráulicos potentes y una horquilla de 120 mm para filtrar irregularidades. Mondraker subraya que la absorción del cuadro y la posición centrada de la Forward Geometry ayudan a mantener el control. Traducido al uso real, eso significa una bici pensada para priorizar estabilidad y comodidad antes que una conducción agresiva o muy deportiva.

La gestión del sistema eléctrico recae en la pantalla Purion 200 y en el mando remoto situado junto al puño. Desde ahí se controlan los modos de asistencia y se consultan los datos básicos de la salida. Además, la conexión con la aplicación Flow de Bosch permite ajustar parámetros de uso y acceder a funciones extra, incluido el sistema de bloqueo digital. Es un apartado que refuerza el valor del Bosch Performance CX Gen 5 frente a soluciones más simples o menos conectadas.
En cuanto a precios, la gama arranca en 4.199 € para la Prime R en España, sube a 4.499 € en la Prime RX, alcanza los 4.899 € en la Prime y se sitúa en 4.599 € para la Prime X. Con esas cifras, Mondraker entra en una franja media-alta del mercado, donde la competencia es fuerte y donde el equipamiento de serie, la capacidad de batería y la calidad del cuadro pesan mucho en la decisión de compra.

La lectura de conjunto es bastante clara. Mondraker no busca aquí una e-Bike radical ni una máquina pensada para el Enduro eléctrico, sino una plataforma versátil, bien equipada y con una autonomía por encima de la media. La Prime pone el foco en el uso recreativo y las rutas fuera del asfalto; la Prime X abre esa misma base a la movilidad diaria. Dos interpretaciones distintas para una misma idea: ampliar el radio de acción sin renunciar a la identidad MTB de la marca.