Competición

Absa Cape Epic 2026: Beers y Nortje ganan con remontada esta edición mientras Lill y Keller cierran una semana de dominio

En una Absa Cape Epic marcada por las diferencias mínimas entre favoritos, la última etapa no fue un trámite sino el último examen de una prueba que volvió a castigar tanto las piernas como la capacidad de leer la carrera bajo presión.

Durante unos kilómetros, la carrera pareció moverse en varias direcciones al mismo tiempo. La general masculina aún no estaba resuelta, el podio seguía abierto y cada subida dejaba la sensación de que cualquier detalle podía cambiar una semana entera de competición. En una Absa Cape Epic marcada por las diferencias mínimas entre favoritos, la última etapa no fue un trámite sino el último examen de una prueba que volvió a castigar tanto las piernas como la capacidad de leer la carrera bajo presión.

Matthew Beers y Tristan Nortje. Imagen: Absa Cape Epic
Matthew Beers y Tristan Nortje. Imagen: Absa Cape Epic

La general masculina cambió de manos en una jornada final de máxima tensión

Matthew Beers y Tristan Nortje, del Toyota Specialized Imbuko, sellaron la victoria absoluta en la Cape Epic 2026 después de darle la vuelta a la clasificación en la etapa final. La pareja sudafricana arrancaba el día a solo 13 segundos del liderato y encontró muy pronto el escenario que necesitaba para romper la carrera. Beers lanzó un ataque sostenido en la primera gran subida, Wilier-Vittoria empezó a ceder antes de lo previsto y la general quedó expuesta desde los primeros compases.

Ese movimiento cambió por completo el guion. Luca Braidot y Simone Avondetto, líderes al inicio de la jornada, no lograron sostener el ritmo en el momento decisivo y empezaron a perder un tiempo que, en una carrera tan comprimida, resultó definitivo. A la vez, la pelea por la tercera plaza también se tensó, con Canyon y Klimatiza Orbea moviéndose en un margen muy corto y aprovechando cada tramo técnico para buscar ventaja.

La etapa, sin embargo, todavía guardaba más sobresaltos. Beers sufrió problemas mecánicos, probablemente en la transmisión, y David Valero y Marc Stutzmann también vieron alterada su carrera por un pinchazo. En una prueba como esta, donde el desgaste se acumula durante siete días y cualquier incidencia obliga a gastar energía extra, esos contratiempos podían haber cambiado el desenlace. Pero Beers y Nortje reaccionaron con rapidez, volvieron a enlazar y recuperaron el control en el momento justo.

A falta de 32 km, la clasificación general de la Cape Epic ya estaba virtualmente en manos del Toyota Specialized Imbuko. Por delante, Luca Schwarzbauer y Sam Gaze reorganizaron su carrera y acabaron imponiéndose en la etapa con un tiempo de 2:19:54, mientras Beers y Nortje cruzaban la meta a 1:08, suficiente para confirmar la remontada. No fue una victoria basada en un hundimiento rival aislado, sino en una lectura agresiva del día decisivo y en la capacidad de resistir cuando la carrera se rompió por todos lados.

La general masculina terminó con Beers y Nortje en lo más alto con un acumulado de 26:55:51, seguidos por Braidot y Avondetto a 1:04 y por Schwarzbauer y Gaze a 3:33. David Valero y Marc Stutzmann acabaron cuartos a 12:08, mientras Wout Alleman y Martin Stosek cerraron el top 5 a 19:00. La diferencia final entre los dos primeros resume bien el nivel de esta edición: después de una semana completa, apenas un minuto separó al ganador del subcampeón.

Candice Lill y Alessandra Keller. Imagen: Absa Cape Epic
Candice Lill y Alessandra Keller. Imagen: Absa Cape Epic

En la carrera femenina hubo menos espacio para el suspense, pero no por ello menos mérito. Candice Lill y Alessandra Keller, del Thömus Maxon Sabi Sabi, cerraron la prueba con una nueva victoria de etapa y confirmaron una superioridad que quedó clara desde los primeros días. La última jornada, de 58 km y más de 2.100 metros de desnivel, tenía dureza suficiente para abrir huecos, pero la general ya estaba muy encaminada tras los acontecimientos previos y el abandono de Greta Seiwald, la única rival que podía alterar de verdad el orden principal.

Lill y Keller volvieron a correr con autoridad y se llevaron también la etapa final con 2:48:27, por delante de Mónica Calderón y Tessa Kortekaas, del Massi ISB Sport, y de Hayley Preen y Haley Smith, del Chemchamp Honeycomb. Ese cierre reforzó aún más su papel como gran referencia de la Cape Epic femenina 2026, una categoría en la que la regularidad suele ser tan importante como la explosividad por el castigo acumulado de una semana de Mountain Bike por parejas.

La general femenina terminó con Lill y Keller en 24:32:38, con una ventaja de 52:58 sobre Preen y Smith y de 1:08:59 sobre Katazina Sosna-Pinele y Giorgia Marchet. Son diferencias amplias, impropias de una edición igualada, y explican hasta qué punto la pareja del Thömus Maxon Sabi Sabi dominó la prueba en casi todos los terrenos: subida larga, pista rápida y tramo técnico.

Lo que deja esta edición es una lectura clara. En hombres, la última etapa de la Cape Epic decidió una carrera que llegó abierta hasta el final y confirmó que el margen mínimo solo sirve si hay fuerza para convertirlo en ataque. En mujeres, Lill y Keller ofrecieron una de esas actuaciones que marcan una edición completa y que obligan al resto a replantear el nivel competitivo de cara al próximo año.

La victoria de Beers y Nortje tiene además un valor especial por el modo en que se produjo. No fue una escapada lejana ni un vuelco fortuito, sino una remontada construida en el momento de mayor presión, con la general al alcance y con el riesgo constante de perderlo todo por una avería o un mal relevo. En una Cape Epic donde la igualdad había sido la noticia durante toda la semana, el desenlace no rebajó esa tensión: la llevó hasta el último día.