La temporada 2025-2026 de Ciclocross ya es historia y deja un dato difícil de pasar por alto: Felipe Orts ha cerrado el curso como séptimo del mundo en el Ranking UCI. Una posición inédita en la trayectoria del alicantino, que confirma su progresión sostenida en el panorama internacional y su merecido puesto entre los gigantes de la modalidad.

Un salto definitivo en el Ranking UCI que consolida su crecimiento internacional
La última carrera del calendario fue Oostmalle, pero el corredor de La Vila Joiosa ya había puesto fin a su campaña unos días antes para iniciar el descanso. Con el calendario definitivamente cerrado, el balance adquiere perspectiva. Y las cifras respaldan la sensación de que se trata del mejor año deportivo del especialista español.
Orts ha competido en 35 pruebas a lo largo del invierno, un volumen alto incluso para los estándares del ciclocross centroeuropeo. Ese calendario le ha permitido acumular 1.448 puntos en el Ranking UCI de Ciclocross 2025-2026, su mejor registro histórico. Hasta ahora, su techo había sido un noveno puesto (en la campaña 2023-2024) y dos décimas posiciones en temporadas anteriores. El séptimo lugar supone dar un paso más y acercarse de forma estable al grupo de referencia mundial.
Más allá de la clasificación, la regularidad ha sido el rasgo más visible de su campaña. Cuatro victorias y otros cuatro podios dibujan una temporada sólida, pero el dato que mejor explica su salto competitivo es otro: 17 presencias en el top 10, prácticamente la mitad de las carreras disputadas. En un circuito tan exigente y concentrado en talento como el del Norte de Europa, ese porcentaje refleja una consistencia mas que real.
En las clasificaciones generales por challenges, el mejor resultado llegó en el Superprestigio, donde terminó quinto. Ese puesto en una de las competiciones más prestigiosas del calendario subraya su capacidad para rendir durante todo el invierno. No se trata solo de actuaciones puntuales, sino de un rendimiento mantenido frente a los grandes nombres del pelotón.
El mismo patrón se repitió en la gran cita del año. En el Campeonato del Mundo de Ciclocross, Orts finalizó séptimo, su mejor resultado en la prueba reina. En un escenario donde los detalles marcan diferencias mínimas, ese puesto confirma que ya no compite únicamente por entrar en el top 10, sino por estabilizarse en él.
El crecimiento también tiene una dimensión logística y personal. La temporada ha supuesto 91 días fuera de casa, 20 vuelos y nada menos que 8 controles anti-doping, cifras que ilustran el desgaste de un calendario eminentemente internacional. Para un corredor español en una disciplina con epicentro en Bélgica y Países Bajos, la exigencia va más allá de lo deportivo.
El dato final resume el curso: un mejor año deportivo de Felipe Orts en términos de ranking, regularidad y presencia en las grandes citas. La séptima plaza mundial no es fruto de una racha aislada, sino la consecuencia de varias temporadas de evolución constante, mejoras técnicas y mayor adaptación a los circuitos más rápidos y técnicos del calendario.
A sus 30 años, el alicantino ha alcanzado una madurez competitiva que le permite mirar de tú a tú a los referentes del calendario internacional de ciclocross. El siguiente reto pasa por convertir este salto en estabilidad y, si las circunstancias lo permiten, pelear por posiciones aún más ambiciosas.