Motul sigue adentrándose en el ciclismo de carretera al anunciar un acuerdo de tres años con el Tudor Pro Cycling Team. La compañía francesa se convierte en proveedor oficial de productos de mantenimiento y lubricación, integrando su gama Bike Care en la estructura completa del equipo suizo, desde el bloque profesional hasta el conjunto de desarrollo y el programa de Gravel.

Colaboración técnica y desarrollo conjunto en el ciclismo de carretera profesional
El acuerdo no se limita al suministro de lubricantes. Ambas partes trabajarán de forma coordinada en el diseño y ajuste de soluciones específicas para competición, combinando la experiencia en laboratorio de Motul con el test en condiciones reales de carrera y entrenamiento. El objetivo de ambas partes es mejorar la eficiencia mecánica en un entorno donde cada vatio cuenta.
En un pelotón cada vez más condicionado por la aerodinámica, la reducción de fricciones y la fiabilidad del material, el mantenimiento deja de ser un elemento secundario. Aquí entra en juego el desarrollo de lubricantes de alto rendimiento para ciclismo profesional, concebidos para soportar cargas extremas, cambios bruscos de climatología y acumulación de kilómetros sin pérdida de eficacia.
La colaboración permitirá validar productos directamente en competición. Los mecánicos del equipo aportarán información detallada sobre desgaste de transmisiones, comportamiento en etapas de alta montaña o impacto de la lluvia en jornadas largas. Ese flujo de datos es clave cuando se trata de optimizar la eficiencia mecánica en bicicletas de carretera, especialmente en calendarios exigentes donde el material apenas descansa.
Andrea Foccoli, jefe de mecánicos del equipo, subraya el papel del taller en el rendimiento global: La gente ve a los ciclistas el día de la carrera, pero gran parte del rendimiento comienza mucho antes, en el taller. Los productos adecuados nos ayudan a que todo funcione a la perfección, a reducir el desgaste y a asegurarnos de que las bicicletas estén preparadas para cualquier imprevisto
. En el WorldTour y en las categorías ProTeam, ese margen puede decidir una fuga o un podio.
Por parte de Motul, Robin Danneels apunta a la creciente sofisticación del sector: El ciclismo se está convirtiendo en un mercado cada vez más técnico, con expectativas crecientes en mantenimiento y rendimiento
. La marca traslada así su experiencia histórica en lubricación de motocicletas y automoción al ámbito de la bicicleta, adaptando formulaciones a transmisiones cada vez más precisas y tolerancias mínimas.
En términos prácticos, el trabajo conjunto se centrará en la investigación y desarrollo en productos Bike Care, con especial atención a cadenas, rodamientos y puntos críticos sometidos a alta fricción. En carreras por etapas, una transmisión optimizada puede suponer una reducción medible de pérdidas energéticas, algo especialmente relevante en finales al sprint o en ascensiones donde el ritmo se mantiene al límite.
La inclusión del equipo de desarrollo y del programa de Gravel amplía el campo de pruebas. Las condiciones del gravel, con polvo, barro y superficies mixtas, representan un escenario ideal para evaluar la durabilidad de los productos y su comportamiento frente a la contaminación externa. Este enfoque transversal refuerza la idea de crear soluciones de mantenimiento para bicicletas de competición adaptadas a distintos contextos.
Para el Tudor Pro Cycling Team, el acuerdo encaja en una estructura que ha crecido con rapidez en los últimos años y que busca consolidarse en el calendario internacional. Contar con un socio técnico especializado en lubricación permite afinar detalles que, aunque invisibles para el espectador, inciden directamente en la regularidad del rendimiento.
Motul, por su parte, amplía su presencia en el ciclismo competitivo con una estrategia que va más allá del patrocinio visible. La marca apuesta por integrar su conocimiento técnico en la operativa diaria de un equipo profesional, con la intención de trasladar después esas mejoras al mercado de consumo. El resultado de esta colaboración se medirá en carretera, pero también en el desarrollo de productos que acabarán en los talleres de los ciclistas que buscan replicar estándares de equipo profesional.