Schwalbe ha presentado una importante ampliación de su familia G-ONE, una de las referencias actuales dentro del segmento gravel. La novedad llega con versiones renovadas de los modelos G-ONE RS, G-ONE R y G-ONE RX, neumáticos claramente orientados al uso deportivo que buscan ofrecer alto rendimiento en gravel con una política de precios más accesible. Los tres modelos ya están disponibles con un precio recomendado de 49,90 €.

Tecnología de competición adaptada a un uso más amplio
El desarrollo de estos nuevos G-ONE parte de soluciones ya contrastadas. El equipo técnico de Schwalbe ha tomado como punto de partida los perfiles de los G-ONE R PRO, adaptándolos a una construcción más asequible mediante la carcasa Race. Esta estructura busca un equilibrio real entre velocidad y resistencia a los pinchazos, un aspecto especialmente relevante para entrenamientos intensivos y competiciones de gravel de media y larga distancia.
La carcasa Race incorpora el refuerzo RaceGuard, situado bajo la banda de rodadura, que aporta una protección adicional frente a cortes sin comprometer de forma notable la rodadura. El planteamiento es claro: neumáticos pensados para el gravel racing, pero con suficiente robustez para un uso regular en todo tipo de salidas rápidas.

Cada uno de los tres modelos cubre un perfil bien definido. El G-ONE RS está enfocado a la máxima velocidad sobre superficies compactas, con un diseño muy rodador. El G-ONE R actúa como opción polivalente, equilibrando rapidez y control. Por su parte, el G-ONE RX apuesta por un dibujo más marcado que permite mantener rendimiento competitivo en cualquier terreno, incluso cuando el firme se vuelve suelto o irregular.
Más allá del rendimiento puro, Schwalbe introduce avances relevantes en materia de sostenibilidad. Estos nuevos G-ONE son los primeros neumáticos de prestaciones situados por debajo de la gama PRO que utilizan caucho natural de comercio justo. A ello se suma el empleo de negro de carbono reciclado procedente del propio proceso interno de reciclaje de la marca.

Este material forma parte del compuesto ADDIX Green, que permite reducir hasta un 80% las emisiones de CO2e frente al negro de carbono industrial tradicional. Según Schwalbe, este compuesto mantiene un nivel elevado de agarre, durabilidad y eficiencia de rodadura, alineando prestaciones deportivas con una mayor conciencia medioambiental.
En cuanto a medidas, los G-ONE RS, G-ONE R y G-ONE RX están disponibles en anchos que van desde 35-622 (en R y RS) hasta 50-622, pasando por 40-622 y 45-622. Todas las versiones se comercializan con flancos negros y están pensadas para cubrir desde entrenamientos rápidos hasta rutas largas de gravel deportivo.

La gama PRO continúa como el escaparate tecnológico de la familia G-ONE. Los G-ONE RS PRO, G-ONE R PRO y G-ONE RX PRO, lanzados el año pasado, siguen siendo la opción más avanzada, con un precio recomendado de 74,90 € y orientados a los ciclistas que buscan máximo rendimiento sin concesiones.
Junto a estos lanzamientos, Schwalbe también ha actualizado el G-ONE Overland, un neumático enfocado al gravel de uso diario y bikepacking, con carcasa de tres capas, protección RaceGuard, compuesto ADDIX Green y banda reflectante homologada para uso urbano. Su precio recomendado es de 47,90 €.

A ello se suma el G-ONE Comp Plus, una opción claramente orientada al entorno urbano, con inserto PunctureGuard de 3 mm y un enfoque prioritario en la protección antipinchazos, manteniendo la posibilidad de circular por pistas de gravel. Con esta ampliación, Schwalbe refuerza su posición en un segmento cada vez más competitivo, ofreciendo neumáticos que combinan velocidad, fiabilidad y buena relación calidad-precio, sin obligar a dar el salto directo a las gamas más exclusivas.