Algunos productos llegan al mercado con una cifra pensada para llamar la atención, pero en ciclismo de carretera el peso de unas ruedas sigue siendo algo más que un argumento comercial. Cuando la báscula baja de ciertos límites, cada gramo empieza a tener consecuencias en aceleraciones, cambios de ritmo y ascensiones largas, aunque también obliga a mirar con lupa qué se ha sacrificado por el camino.

Un juego de ruedas de 1.090 gramos para subir rápido sin renunciar a la velocidad
Zipp ha presentado las nuevas 202 NSW, el juego de ruedas de carretera más ligero que ha fabricado hasta la fecha. La marca declara un peso de 1.090 gramos el conjunto completo, incluyendo válvulas y fondo de llanta, una cifra que las sitúa directamente entre las opciones más exclusivas para bicicletas de carretera enfocadas al rendimiento en montaña.
La comparación con la generación anterior ayuda a entender el alcance del cambio. Las anteriores 202 NSW rondaban los 1.460 gramos, por lo que la reducción supera los 350 gramos. En una bicicleta de gama alta, esa diferencia no es secundaria: afecta a la masa rotacional y puede notarse especialmente en puertos largos, arrancadas a baja velocidad y recorridos con constantes cambios de pendiente.

El nuevo modelo mantiene un perfil de llanta de 35 mm, una elección que evita caer en el extremo de las ruedas puramente escaladoras. Zipp ha buscado un equilibrio entre ligereza y aerodinámica para que las Zipp 202 NSW no queden limitadas a los días de gran desnivel. En tramos rápidos, aproximaciones a la subida o descensos, ese perfil ofrece más apoyo que una llanta ultrabaja.
La llanta cuenta con 23 mm de ancho interno y está pensada para cubiertas de entre 28 y 32 mm, una medida que encaja con la tendencia actual del ciclismo de carretera de competición. El uso de neumáticos más anchos permite trabajar con presiones más contenidas, mejorar el agarre y ganar comodidad sin penalizar necesariamente la eficiencia de rodadura.

Zipp emplea su sistema Tubeless Straight Side, con una presión máxima de 5 bares, aunque el valor real dependerá del ancho del neumático montado. Este punto marca la orientación moderna del conjunto: menos presión, más volumen y una relación más equilibrada entre velocidad, control y seguridad sobre asfaltos irregulares.
A pesar de su peso, las ruedas conservan un límite de peso del sistema de 115 kg. Es una cifra relevante porque evita que estas 202 NSW queden reducidas a un producto extremo para ciclistas muy ligeros o montajes de exhibición. Sobre el papel, Zipp ha intentado que sean ruedas de competición utilizables en condiciones reales.

Los bujes ZR1 SL son otro de los elementos centrales del conjunto. Desarrollados con ingeniería alemana, incorporan rodamientos cerámicos GRW con alta resistencia a la corrosión y un sistema de 66 puntos de engranaje. En la práctica, esto busca una respuesta más rápida al pedalear y una transferencia de potencia más directa, algo especialmente apreciable al salir de curvas cerradas o cambiar de ritmo en subida.
Para el radiado, la marca ha optado por radios Alpina Hyperlite en una configuración de 20 orificios y patrón cruzado. La decisión resulta interesante porque Zipp ha evaluado el uso de radios de carbono, pero finalmente ha mantenido una solución más tradicional con radios de acero J-bend y bujes estándar. El objetivo ha sido alcanzar el peso previsto sin asumir algunas limitaciones propias de otros materiales.

Ese enfoque deja claro que las ruedas de carretera ultraligeras no tienen por qué depender siempre de soluciones radicales. En este caso, la reducción de peso llega combinando llanta, bujes y radios con una arquitectura reconocible, algo que puede tener ventajas en mantenimiento, compatibilidad y disponibilidad de repuestos.
Las nuevas 202 NSW estarán disponibles con núcleos Shimano HG y SRAM XDR. En cuanto al precio, la rueda trasera ronda los 2.100 €, mientras que la delantera se sitúa cerca de los 1.700 €. Con esas cifras, Zipp las coloca sin disimulo en el segmento más alto del mercado, donde el rendimiento se paga y cada ahorro de peso tiene un coste elevado.

Más que unas ruedas pensadas solo para escalar, las ruedas Zipp para alta montaña nacen con una idea más amplia: ofrecer un conjunto muy ligero, pero capaz de mantener velocidad y control cuando la carretera deja de apuntar hacia arriba. Para ciclistas que buscan reducir peso en una bicicleta de gama alta sin renunciar a una llanta moderna, las nuevas 202 NSW pasan a ser una de las referencias más llamativas del año.