Cuando salgo en bicicleta, siempre me estoy meando: cinco alimentos a evitar

Sentir ganas de orinar con demasiada frecuencia, por no decir a todas horas, es un contratiempo sufrido por un buen número de ciclistas. Esto es debido a lo que se conoce como vejiga hiperactiva, un problema bastante común en personas aparentemente sanas que está asociado a la ingesta excesiva de alcohol, al estrés, o al consumo de ciertos alimentos con propiedades excitantes o irritantes, como el café y las comidas picantes.

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Vejiga hiperactiva, un problema bastante común en personas aparentemente sanas.

Cómo reducir las ganas de orinar

Aunque suena un poco a broma, sentir ganas frecuentes y repentinas de orinar puede convertirse en un verdadero sufrimiento para el ciclista que lo vive en sus carnes, así como para la grupeta que tiene que esperar pacientemente a que el compañero de turno se alivie cada pocos kilómetros. A menos que se trate de un problema físico diagnosticado, la vejiga hiperactiva está ocasionada en la mayoría de ocasiones por estrés o nerviosismo y por el consumo de ciertos alimentos y bebidas.

Para reducir de forma importante las ganas de orinar, lo primero que hay que evitar es el consumo de café y otras bebidas excitantes o alcohólicas. La cafeína es un potente estimulante que, aunque mejora la atención y el ánimo debido a un aumento de la actividad cerebral, interfiere en las funciones de la vejiga provocando un aumento de la necesidad de vaciado de la misma, incluso con poca o ninguna orina que expulsar. El alcohol no necesita presentación: es una de la sustancias más dañinas y adictivas que se pueden consumir.

Las frutas y zumos cítricos también son muy propensos a aumentar las ganas de orinar. Se trata de unas saludables fuentes de vitamina C pero también de unas bebidas y frutas con una alta concentración de ácidos que pueden irritar la vejiga en personas sensibles, dando lugar a una mayor necesidad de orinar. Otro efecto negativo de los cítricos en personas con vejiga hiperactiva es que poseen cierto efecto diurético, lo que incrementa la necesidad de evacuar líquido.

Igual que ocurre con las bebidas cítricas, evitar la ingesta de tomate y cebolla también ayuda a reducir las ganas de orinar. Se trata de dos alimentos muy saludables y nutritivos, pero su acidez, sobre todo cuando están cocinados, puede irritar los conductos urinarios y la vejiga dando lugar a una sensación de vejiga llena y, por tanto, a la necesidad de orinar un mayor número de veces.

La bollería y el azúcar refinado también son alimentos poco recomendables para personas con vejiga hiperactiva. El consumo excesivo de azúcar en muy perjudicial para la salud en general y para la vejiga en particular, ya que debilita el sistema inmune, favorece la inflamación y produce nerviosismo, entre otros daños, lo que lleva irremediablemente a provocar un empeoramiento de los síntomas.

Como último apunte a tener en cuenta, la mayoría de grupetas suele realizar una parada en sus rutas para disfrutar de un buen refrigerio, en muchos casos consistente en platos muy especiados o picantes acompañados de su correspondiente bebida. El exceso de especias y los condimentos picantes desencadenan una respuesta inflamatoria en el organismo, incluyendo la vejiga, con el consiguiente aumento de las ganas de orinar tras uno de estos suculentos banquetes.