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Óscar Freire se une a Decathlon como embajador para reforzar su apuesta por el ciclismo en España

La multinacional francesa incorpora al cántabro como embajador de ciclismo con el objetivo de fortalecer su presencia en el sector y estrechar la relación con la comunidad ciclista.

El tres veces campeón del mundo en ruta Óscar Freire inicia una nueva etapa ligado a Decathlon. La multinacional francesa incorpora al cántabro como embajador de ciclismo con el objetivo de fortalecer su presencia en el sector y estrechar la relación con la comunidad ciclista a través de iniciativas presenciales y proyectos específicos.

Óscar Freire. Imagen: Decathlon
Óscar Freire. Imagen: Decathlon

Una figura histórica del ciclismo español al servicio de la comunidad ciclista

Freire no es un nombre más en el pelotón histórico. Sus tres títulos mundiales en Verona 1999, Lisboa 2001 y Verona 2004 lo sitúan entre los grandes especialistas de las llegadas masivas, además de haber sumado siete triunfos de etapa en La Vuelta y cuatro en el Tour de Francia, donde logró el maillot verde por puntos. Un palmarés que respalda ahora su papel como imagen de marca y asesor en acciones vinculadas al ciclismo en España.

La compañía quiere apoyarse en esa trayectoria para impulsar su ecosistema deportivo. El acuerdo contempla la participación activa del exciclista en eventos, salidas organizadas y encuentros con aficionados. El foco no se limita a la competición profesional, sino que abarca también el ciclismo recreativo y las iniciativas de carácter social.

Entre las líneas de trabajo previstas figura el impulso del denominado social cycling, articulado a través de la comunidad Grupetha Decathlon. La intención es generar puntos de encuentro estables para los ciclistas que buscan compartir kilómetros sin importar su nivel. Aquí, la experiencia acumulada por Freire en el máximo nivel competitivo servirá como referencia para dotar de contenido y credibilidad a estas actividades.

El exprofesional también tendrá presencia en citas destacadas del calendario nacional e internacional, así como en marchas cicloturistas consolidadas. Decathlon pretende reforzar su visibilidad en pruebas como Quebrantahuesos, 7 Picos o Sea Otter, integrando la figura del cántabro dentro de su estrategia de embajador de marca en el sector ciclista.

En su primera valoración pública tras el anuncio, Freire ha señalado: Agradezco a Decathlon la confianza depositada en mí como embajador de ciclismo. Estoy seguro de que juntos llevaremos la pasión por este deporte mucho más lejos. Es un auténtico privilegio formar parte de la familia de Decathlon. El excampeón del mundo subraya también la implicación de la firma en el desarrollo de producto y en la estructura profesional vinculada al ciclismo.

Desde el punto de vista empresarial, la incorporación del cántabro encaja en la estrategia de la marca por ampliar su posicionamiento más allá de la venta de equipamiento. Decathlon lleva años reforzando su catálogo técnico y su presencia competitiva, con equipos propios y líneas específicas para carretera, Gravel y MTB. La llegada de Freire aporta legitimidad deportiva a esa hoja de ruta y refuerza su apuesta por las experiencias exclusivas para aficionados al ciclismo.

Otro de los ejes del acuerdo pasa por la organización de encuentros directos con clientes, como sesiones de meet & greet, salidas guiadas o actividades coincidiendo con grandes vueltas. Se trata de acciones orientadas a generar comunidad y fidelización, en un mercado cada vez más competitivo y fragmentado.

La marca considera que la visión de un corredor que ha vivido la presión de los grandes campeonatos y las clásicas internacionales puede resultar determinante a la hora de diseñar propuestas realistas para el usuario medio. No se trata solo de imagen, sino de trasladar conocimiento práctico sobre preparación, competición y cultura ciclista.

Con este movimiento, Decathlon refuerza su estrategia de proyectos comunitarios vinculados al ciclismo, alineando la experiencia de una figura histórica con su red de tiendas y clubes. El reto ahora será convertir esa colaboración en acciones tangibles que conecten tanto con el ciclista ocasional como con el aficionado más experimentado.