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Strava acelera su posible salida a bolsa tras alcanzar una valoración de 2.200 millones de dólares

Si finalmente se materializa la operación, la salida a bolsa de Strava no solo supondrá un hito financiero para la compañía, sino que podría redefinir el panorama de las aplicaciones de seguimiento deportivo.

La plataforma de seguimiento deportivo Strava ha dado un paso más en su camino hacia los mercados públicos. Según información adelantada por Reuters, la compañía ha iniciado de forma confidencial los trámites para una oferta pública inicial de acciones, un movimiento que podría marcar un punto de inflexión en el ecosistema de aplicaciones de entrenamiento y deporte digital.

Logotipo de Strava. Imagen: Strava
Logotipo de Strava. Imagen: Strava

Una operación estratégica en un momento favorable del mercado

De acuerdo con Reuters, que cita informaciones previas del medio especializado The Information, Strava ha incorporado a Goldman Sachs como banco asesor para preparar el debut bursátil. El proceso llega pocos meses después de la última ronda de financiación cerrada en mayo de 2025, en la que la empresa fue valorada en 2.200 millones de dólares con la participación de fondos de capital riesgo de primer nivel, entre ellos Sequoia Capital.

El contexto macroeconómico juega a favor de la compañía. Los principales índices bursátiles estadounidenses cotizan en niveles elevados, una situación que, según el análisis de Reuters, abre una ventana atractiva para que fundadores e inversores conviertan parte de su participación en liquidez. Para Strava, la operación supondría además el acceso a una base de capital más amplia y mayor margen de maniobra financiera.

Más allá del componente económico, la posible salida a bolsa de Strava plantea implicaciones directas sobre su estrategia a medio plazo. Cuando los primeros indicios del proceso salieron a la luz el pasado mes de octubre, el consejero delegado de la compañía, Michael Martin, ya apuntó en declaraciones al Financial Times que la cotización facilitaría futuras operaciones corporativas.

Durante el último año, la plataforma ha reforzado su posición mediante adquisiciones selectivas. La compra de Runna, centrada en planes de entrenamiento para corredores, y de The Breakaway, orientada al público ciclista, ha permitido ampliar la oferta de contenidos personalizados. Según el análisis recogido por Reuters, este movimiento podría ser el primer paso de un proceso de concentración en el mercado de aplicaciones de entrenamiento, especialmente en disciplinas vinculadas al ciclismo.

En paralelo a estas operaciones, los datos de uso muestran una evolución clara en la base de usuarios. El informe Year in Sport 2025 refleja un crecimiento notable entre corredores de la generación Z, mientras que el ciclismo pierde peso relativo dentro del conjunto de actividades registradas en la plataforma. La propia investigación interna de la empresa señala que modalidades como el Mountain Bike y el Gravel son percibidas como disciplinas con barreras de acceso elevadas, solo por detrás de los deportes de nieve.

Este cambio de tendencia no implica una pérdida de relevancia del ciclismo, pero sí un ajuste en el equilibrio interno de la plataforma. Strava sigue siendo una herramienta clave para el entrenamiento deportivo de ciclistas, aunque el crecimiento más rápido se está produciendo en otros segmentos.

El componente social continúa siendo uno de los pilares del modelo. En 2025 se registraron cerca de 14.000 millones de kudos, un 20 por ciento más que el año anterior, junto con un aumento significativo del número de clubes activos. Estos datos refuerzan la apuesta de la compañía por consolidarse como una red social especializada en deporte, con un enfoque distinto al de las plataformas generalistas.

Según estudios internos citados por la empresa, los usuarios más jóvenes prevén utilizar Strava con mayor frecuencia que redes como Instagram o TikTok a lo largo de 2026. Esta aspiración encaja con la estrategia de reforzar la dimensión comunitaria y de interacción, un elemento clave de cara a una futura cotización.

Si finalmente se materializa la operación, la salida a bolsa de Strava no solo supondrá un hito financiero para la compañía, sino que podría redefinir el panorama de las aplicaciones de seguimiento y entrenamiento deportivo, con efectos directos sobre el ciclismo y el conjunto del deporte digital.