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Los tres mejores trucos para mejorar en las subidas y olvidarse de echar el pie a tierra

Ya sea buscando la emoción de un vertiginoso descenso, fortaleciendo las piernas durante el entrenamiento, o simplemente para disfrutar de las vistas desde la cima, las subidas son un componente fundamental en cualquier ruta ciclista.

Para muchos entusiastas del ciclismo, los largos ascensos representan una parte esencial de montar en bicicleta. Ya sea buscando la emoción de un vertiginoso descenso, fortaleciendo las piernas durante el entrenamiento, o simplemente para disfrutar de las vistas desde la cima, las subidas son un componente fundamental en cualquier ruta ciclista.

Los tres mejores trucos para mejorar en las subidas y olvidarse de echar el pie a tierra
Ciclista subiendo un puerto de montaña. Imagen: Pasja1000 / Pixabay

¿Cómo perfeccionar las técnicas de ascenso?

Subir no se trata simplemente de pedalear con la cabeza gacha y la mente en blanco. En realidad, abordar una subida de manera inadecuada puede resultar en fracaso, lesiones y el desconsuelo de quedarse rezagado respecto a los compañeros de ruta. ¿Es posible mejorar en las subidas sin pasar meses dedicados al entrenamiento? Por supuesto, siguiendo estos tres infalibles trucos:

Ritmo constante: La clave para afrontar un ascenso radica en mantener un ritmo suave y constante, permitiendo ajustar la marcha según sea necesario. Si nos esforzamos al máximo desde el principio, es probable que las piernas se fatiguen antes de tiempo, dificultando incluso el mantenerse en equilibrio sobre la bicicleta.

Posición en el sillín: La postura óptima implica permanecer sentados sobre el sillín, preferiblemente sobre la parte delantera para aprovechar mejor el apoyo del manillar y optimizar la eficiencia del pedaleo. En ascensos prolongados, alternar entre sentarse y levantarse puede aliviar la presión sobre el cuerpo y ayudar a mantener un ritmo constante.

División del ascenso: Afrontar mentalmente una subida puede ser todo un desafío. Dividir el ascenso en tramos imaginarios y fijar metas alcanzables en cada segmento puede ayudar a mantener la motivación y la sensación de progreso, haciendo que la ascensión parezca menos difícil y más llevadera.