Mecánica

La posición longitudinal del sillín y su estrecha relación con la altura del mismo

La altura del sillín es básicamente el primer ajuste que todo ciclista realiza en su bicicleta, pero el avance del mismo (la posición longitudinal) también resulta muy importante a la hora de exprimir el máximo rendimiento sobre la bicicleta.

Seguramente a muchos ciclistas ya les ha sucedido y, en su momento, se encontraron con un problema que no supieron solucionar. ¿De qué se trata? Imaginemos que tenemos el sillín a la altura correcta y vamos cómodos sobre la bici, pero un buen día se nos ocurre moverlo un poco hacia delante o hacia atrás, y ya no conseguimos encontrar una posición cómoda. ¿Qué ha pasado?

La posición longitudinal del sillín y su estrecha relación con la altura del mismo
Sillín de bicicleta. Foto: TheArkow

Altura y avance, dos medidas muy relacionadas

La altura del sillín es básicamente el primer ajuste que todo ciclista realiza en su bicicleta, pero el avance del mismo (la posición longitudinal) también resulta muy importante a la hora de exprimir el máximo rendimiento sobre la bicicleta.

Un sillín demasiado adelantado provoca una mayor carga de trabajo en manos y brazos, mientras que uno demasiado retrasado resta efectividad en el pedaleo. Encontrar el punto óptimo entre estados dos medidas es lo ideal.

El avance del sillín viene determinado por tres factores: ángulo del tubo del sillín, forma de la tija (recta o retrasada) y la posición del sillín, siendo los dos últimos factores los que se pueden modificar (desplazando el sillín o cambiando el tipo de tija) para un ajuste preciso de la posición.

Moviendo el sillín hacia delante o hacia atrás se modifica el avance del mismo, más adelantado o por el contrario, más retrasado, obteniendo con ello ciertas ventajas e inconvenientes que cada ciclista debe valorar en función de sus necesidades y de su forma de rodar.

La altura y avance del sillín van estrechamente relacionados. A mayor avance, menor altura; a mayor retraso, más altura. Explicado de forma práctica, cada 10 milímetros de desplazamiento del sillín en su plano horizontal equivalen a unos 2 milímetros de altura que se deberían modificar, ya sea hacia arriba o hacia abajo.

¿Qué avance resulta óptimo? Básicamente, una posición de sillín que impida que las manos, brazos y hombros se sobrecarguen y permita, en ascensos pronunciados, pedalear aplicando toda la fuerza de las piernas sin perder un control óptimo de la bicicleta.

Obviamente, solo un estudio biomecánico puede determinar esta posición con total precisión, pero el ajuste casero del avance del sillín también se puede se realizar por sensaciones, teniendo en cuenta la relación entre la altura y la posición longitudinal para encontrar la medida más apropiada en cada una.