Sobrepasar cierta edad es para muchas personas la excusa perfecta para dejar atrás hábitos tan saludables como practicar algún deporte. Aunque es cierto que en la tercera edad tanto fuerza como resistencia y ánimos no son los de antaño, al final todo se reduce a la voluntad, el empeño y la perseverancia que cada cual pone de su parte para la conquista de una meta. ¿Un maravilloso ejemplo de que querer es poder? Johanna Quaas, una gimnasta alemana que se mantiene en activo después de cumplir 91 años.
