COMPETICIÓN/ 15 de Enero, 2018

Michele Ferrari, sobre el positivo de Froome: "El salbutamol y la EPO remedian las injusticias de la genética"

Michele Ferrari es uno de esos nombres permanentemente relacionados con el dopaje en el mundo del ciclismo. El médico italiano, tras haber investigado y publicado numerosos artículos sobre el umbral anaeróbico de varios atletas, inició a partir de 1984 la etapa de su carrera más exitosa a la par que oscura, la de preparador y entrenador de ciclistas, con clientes como Lance Armstrong, Mario Cipollini, Cadel Evans, Axel Merckx, Tony Rominger, Fernando Escartín o Abraham Olano. En 2004, Ferrari fue condenado por primera vez por fraude deportivo y, en 2012 con el escándalo por dopaje de Lance Armstrong y el US Postal, suspendido de por vida en el tratamiento de deportistas.

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Pese a estar suspendido de por vida, el doctor Ferrari mantiene activo un sitio web (53x12) en el que publica artículos relacionados con el mundo del ciclismo y muy especialmente sobre temas como nutrición, entrenamiento y, por supuesto, sustancias dopantes. El sitio web cuenta además con un foro en el que los aficionados puede exponer directamente a Ferrari todo tipo de preguntas que, en la medida de lo posible, son respondidas por el controvertido médico italiano.

Precisamente en el mencionado foro, Ferrari ha vuelto a desatar la polémica con una respuesta repleta de afilados aguijones. En uno de los temas, un visitante le pregunta al doctor acerca de la alta concentración de salbutamol detectada en la orina de Froome durante la Vuelta a España 2017: "Según la defensa del equipo Sky, la alta concentración de salbutamol en la orina de Froome no se debe a una sobredosis, sino a otros motivos. ¿Usted cree eso? ¿Cuáles pueden ser otros motivos? También le pido que comente sobre el auge de los atletas asmáticos en los deportes actuales".

El médico italiano responde explicando que "el porcentaje de asmáticos en los deportes de resistencia es mayor que en la población normal debido a la inhalación crónica de agentes irritantes/alergenizantes, bajas temperaturas, gases de escape de los vehículos, etc", como si se tratase de una especie de patología profesional. Prosigue diciendo que "la excreción urinaria del salbutamol es bastante variable y depende de varios factores, algunos de los cuales son desconocidos", para terminar su respuesta con una opinión repleta de intenciones: "En las etapas previas, la concentración de salbutamol en la orina de Froome estaba alrededor de 600ng/ml; tal vez pensó que doblando la dosis habitual pasaría a 1200ng/ml sin tener en cuenta que más allá de una determinada dosis el metabolismo de la sustancia podría ser saturado y por lo tanto la eliminación urinaria sería mayor. Creo que Froome, sin salbutamol, probablemente nunca habría ganado 4 Tour de Francia. Como tampoco un ciclista con 38 de hematocrito sin EPO. Ambas cosas (salbutamol y EPO) remedian las injusticias de la genética".