Bicicletas

Cannondale Bad Habit 2026: así es la nueva endurera de carbono con montaje mullet y ADN de Copa del Mundo

ueda por ver cómo encaja frente a rivales ya asentadas, pero por planteamiento, recorridos y geometría, Cannondale ha decidido entrar en esta batalla sin medias tintas.

Hay bicicletas que aparecen como una evolución más dentro del catálogo y otras que dejan la sensación de que la marca ha querido mover una ficha importante. La nueva Bad Habit entra en esa segunda categoría. No llega para cubrir un hueco menor ni para disfrazarse de Trail agresiva: su planteamiento apunta de frente al Enduro moderno, a ese terreno en el que ya no basta con bajar rápido, sino que también hace falta precisión, apoyo y una plataforma que no penalice cada enlace o tramo de pedaleo.

Cannondale Bad Habit. Imagen: Cannondale
Cannondale Bad Habit. Imagen: Cannondale

Una nueva plataforma de Enduro con 160/155 mm y configuración solo mullet

Cannondale presenta la Bad Habit 2026 como una MTB de enduro de largo recorrido construida íntegramente en carbono y desarrollada sobre una base muy clara: 160 mm delante, 155 mm detrás y configuración exclusivamente mullet, con rueda de 29" en el tren delantero y 27.5" en el trasero. La propia marca deja claro que no ha sido diseñada para un montaje completo de 29" y que tampoco recurre a un FlipChip para alterar ese planteamiento. Ese dato no es menor a nivel dinámico, porque define desde el inicio el carácter de la bici: estabilidad en apoyos rápidos delante y una zaga más viva para cambiar de línea y jugar con la bici en tramos cerrados.

Cannondale Bad Habit 1. Imagen: Cannondale
Cannondale Bad Habit 1. Imagen: Cannondale

El cuadro adopta la filosofía Proportional Response, una solución que ajusta cinemática y geometría según la talla para que el comportamiento no cambie de forma brusca entre medidas. En una bici con este nivel de recorrido, esa decisión tiene bastante sentido: no se trata solo de escalar el cuadro, sino de mantener una respuesta coherente para los ciclistas que buscan el mismo tacto de suspensión y una posición equilibrada sin importar la talla elegida. Aquí aparece una de las claves de la geometría de Enduro moderna que propone la Bad Habit.

Cannondale Bad Habit 1. Imagen: Cannondale
Cannondale Bad Habit 1. Imagen: Cannondale

En cifras, la nueva montura se mueve alrededor de un ángulo de dirección de 64°, un ángulo efectivo de sillín cercano a 77.7°, 455 mm de reach en talla M y una altura de pedalier de 342 mm. Traducido al uso real, eso dibuja una bici larga, baja y lanzada, pero sin caer en extremos difíciles de gestionar fuera del cronómetro. Sobre el papel, busca dar confianza en pendientes serias y a la vez conservar una conducción razonablemente intuitiva para rutas largas o circuitos con bastante transición entre especiales.

Cannondale Bad Habit 1. Imagen: Cannondale
Cannondale Bad Habit 1. Imagen: Cannondale

Otro punto relevante está en la suspensión trasera. Cannondale la ofrece de serie con amortiguador RockShox Vivid Ultimate o Select en medida 210 x 55 mm y con ajuste específico para este modelo. Más allá del componente concreto, el mensaje es que la plataforma nace preparada tanto para usuarios que prefieren el tacto de un muelle como para los que siguen apostando por la respuesta de un amortiguador de aire. Esa versatilidad encaja con una bici que quiere funcionar como MTB mullet de carbono para competir, pero también para un uso intensivo en bike park o senderos muy exigentes.

Cannondale Bad Habit 2. Imagen: Cannondale
Cannondale Bad Habit 2. Imagen: Cannondale

La parte práctica también gana peso. El cuadro integra el sistema StashPort con doble espacio de almacenamiento en el tubo diagonal y añade protecciones específicas bajo esa zona para soportar mejor el transporte en pickup o en telesilla. No es un adorno. En una bicicleta pensada para remontes, viajes y jornadas duras, este tipo de detalles suelen marcar más la experiencia de uso que una cifra aislada del catálogo.

Cannondale Bad Habit 2. Imagen: Cannondale
Cannondale Bad Habit 2. Imagen: Cannondale

También llama la atención la elección del tubo de sillín de 34.9 mm. Cannondale lo acompaña de una tija telescópica OneUp V3 con guiado interno y recorridos de 180 mm en talla S y 240 mm de la M a la XL, además de compatibilidad con tijas de hasta 235 mm en S, 250 mm en M y 280 mm en L y XL. Cuando se trata de una bici de esta categoría, disponer de tanto margen para bajar el sillín mejora de verdad la libertad de movimientos en bajadas fuertes, saltos o recepciones comprometidas. Por eso esta tija telescópica de largo recorrido pasa a ser uno de los argumentos más sólidos del montaje.

Cannondale Bad Habit 2. Imagen: Cannondale
Cannondale Bad Habit 2. Imagen: Cannondale

La referencia competitiva tampoco llega por casualidad. Cannondale vincula el desarrollo de esta plataforma a su programa de competición y recuerda que Ella Conolly llevó un prototipo LAB71 a la victoria en los Campeonatos del Mundo de Enduro de 2025. Ese respaldo deportivo no garantiza por sí solo el resultado comercial de la bici, pero sí ayuda a entender por qué la Bad Habit nace con un enfoque tan definido y tan cercano al nivel de una bicicleta de Enduro para competición.

Kit de cuadro Cannondale Bad Habit. Imagen: Cannondale
Kit de cuadro Cannondale Bad Habit. Imagen: Cannondale

En precio, la gama europea arranca en 3.499 € para el cuadro suelto, sube a 4.999 € en la Bad Habit 2 y alcanza 7.999 € en la Bad Habit 1. Es una horquilla que coloca el modelo en la franja alta del mercado, aunque en línea con otras propuestas de carbono orientadas al Enduro actual y con montajes pensados para un uso serio desde el primer día. Queda por ver cómo encaja frente a rivales ya asentadas, pero por planteamiento, recorridos y geometría, Cannondale ha decidido entrar en esta batalla sin medias tintas.