Competición

La Leyenda de Tartessos 2026 consagra el barro como símbolo de una edición inolvidable

La prueba onubense ofreció cuatro días de MTB intenso, técnico y sin concesiones, con el barro como protagonista constante y un nivel deportivo sostenido hasta el último metro.

La quinta edición de La Leyenda de Tartessos ya ha quedado inscrita entre las más exigentes y recordadas del calendario nacional. Sin grandes episodios de lluvia durante la competición, pero con un terreno profundamente marcado por las precipitaciones previas, la prueba onubense ofreció cuatro días de MTB intenso, técnico y sin concesiones, con el barro como protagonista constante y un nivel deportivo sostenido hasta el último metro.

Equipo de organización de la prueba. Imagen: La Leyenda de Tartessos
Equipo de organización de la prueba. Imagen: La Leyenda de Tartessos

Cuatro etapas y un escenario cambiante que elevó la exigencia

La provincia de Huelva volvió a ejercer como escaparate del arranque de temporada, combinando variedad de paisajes, recorridos cuidados y una identidad propia que distingue a esta carrera por etapas. A nivel deportivo, la edición 2026 confirmó la madurez de una prueba capaz de adaptarse a condiciones complicadas sin perder atractivo ni dureza, reforzando su peso dentro del calendario de MTB por etapas en España.

El inicio, con la contrarreloj inaugural entre Villanueva de los Castillejos y El Almendro, dejó claro desde el primer día que no habría tregua. Subidas explosivas como la de Sierra Abuela, tramos rompepiernas y secciones técnicas obligaron a rodar siempre al límite. Alberto Barroso y José María Sánchez marcaron el ritmo desde el arranque, aprovechando un terreno que premiaba la potencia y la precisión.

En la categoría femenina, el guion fue similar desde las primeras pedaladas. Natalia Fischer y María Reyes Murillo se mostraron un paso por delante del resto, imponiendo un ritmo sólido y constante que empezó a abrir diferencias ya en la jornada inicial, un patrón que se repetiría durante toda la semana.

La segunda etapa, con salida y llegada en Aljaraque, supuso un giro radical en el tipo de recorrido. Senderos interminables entre pinares, zonas verdes muy húmedas y tramos cercanos a la costa pusieron a prueba la técnica y la capacidad de adaptación. Las áreas encharcadas y el barro oculto bajo la vegetación castigaron cualquier error, y una caída de José María Sánchez alteró la general masculina, situando en cabeza a Miguel Muñoz y David González tras una jornada marcada por la incertidumbre y la gestión del riesgo, clave en este tipo de carreras de MTB.

La tercera jornada, considerada la etapa reina en San Bartolomé de la Torre, elevó aún más el listón. Senderos técnicos, paisajes mineros y un terreno muy exigente físicamente ofrecieron una de las imágenes más potentes de la edición. La lucha entre las principales parejas masculinas se resolvió en un margen mínimo, mientras que Fischer y Murillo reforzaron su dominio con otra victoria que dejó la general femenina prácticamente decidida, subrayando su autoridad en un terreno especialmente duro para la competición femenina en MTB.

Lepe fue el escenario del desenlace, con un trazado rápido pero marcado de nuevo por el barro y el desgaste acumulado. Con el público volcado y un ambiente de cierre de gran prueba, Miguel Muñoz y David González sellaron su triunfo final con una actuación sólida y sin fisuras. En mujeres, Fischer y Murillo completaron un pleno de etapas que confirmó no solo su superioridad, sino también una compenetración perfecta sobre la bicicleta en condiciones complejas.

Más allá de los resultados, La Leyenda de Tartessos 2026 volvió a demostrar por qué se ha consolidado como una de las pruebas más completas del calendario. Variedad de terrenos, recorridos ajustados al milímetro y una provincia que permite enlazar playas, pinares, dehesas y zonas mineras en una misma carrera refuerzan su condición de referencia dentro del Mountain Bike nacional.

Con el barro como compañero constante y la meteorología siempre bajo vigilancia, organización, voluntarios y corredores sacaron adelante una edición exigente y muy valorada por el pelotón. La mirada ya apunta a 2027, con la certeza de que en Huelva la dureza forma parte del ADN de la prueba y que la leyenda, lejos de cerrarse, sigue creciendo edición tras edición.