La Strade Bianche afronta 2026 con cambios relevantes en su trazado. La clásica italiana ha decidido ajustar su recorrido tras varias ediciones marcadas por un aumento de la dureza y por el dominio claro de Tadej Pogacar, vencedor en las dos últimas convocatorias. La organización busca una prueba más abierta y un desarrollo menos previsible sin renunciar a la identidad que la ha convertido en una de las citas más singulares del calendario.

Un recorrido más corto y con menos kilómetros de sterrato
La principal modificación para 2026 afecta a la distancia total. La carrera masculina pasa de 215 a 201 kilómetros, una reducción significativa que responde a las críticas de varios corredores sobre la acumulación de desgaste en una prueba situada muy pronto en la temporada. Este ajuste pretende favorecer un desarrollo más controlado y una llegada más disputada en Siena.
Otro cambio clave está en el número de sectores de grava. La Strade Bianche contará con 14 tramos de sterrato, frente a los 16 de las ediciones recientes. En términos absolutos, los kilómetros sobre tierra pasan de 80 a 64, una decisión que busca rebajar la exigencia extrema que había convertido la carrera en un territorio casi exclusivo para escaladores de primer nivel.
Estos retoques no son casuales. En los dos últimos años, nombres de referencia como Wout van Aert y Mathieu van der Poel optaron por no incluir la prueba en su calendario, precisamente por un perfil que consideraban excesivamente selectivo para sus características.
La edición de 2025 reforzó ese debate. Pogacar se impuso tras una carrera marcada por una caída aparatosa y un intenso duelo con Tom Pidcock, en un escenario que volvió a subrayar el carácter casi épico de la prueba, pero también su dureza extrema.
Con el nuevo diseño, la organización mantiene los puntos decisivos del final. Las ascensiones a Colle Pinzuto y Le Tolfe seguirán siendo los jueces de la carrera, con la intención de que el desenlace llegue abierto a la icónica subida final hacia la Piazza del Campo. El objetivo es retrasar la selección definitiva y evitar ataques lejanos que dejen la carrera sentenciada con demasiada antelación.
Desde el punto de vista deportivo, estos cambios pueden devolver protagonismo a perfiles más completos y abrir el abanico de candidatos a la victoria. La Strade Bianche busca así recuperar parte de la incertidumbre que la convirtió en una clásica imprevisible, sin perder su esencia de carrera sobre caminos blancos.
En el plano estratégico, la reducción de kilómetros de grava puede modificar la forma de correr de los grandes equipos. La gestión del esfuerzo, la colocación antes de los sectores clave y la lectura táctica ganarán peso frente a la pura resistencia, un factor que podría equilibrar fuerzas en el pelotón.
La edición femenina mantendrá su fecha y formato, compartiendo jornada con la prueba masculina. Ambas carreras seguirán formando parte del calendario UCI, consolidando la cita toscana como uno de los grandes escaparates de inicio de temporada en el ciclismo profesional.
La Strade Bianche 2026 se disputará el 7 de marzo de 2026, tanto en su versión masculina como femenina. La carrera podrá seguirse en directo por televisión a través de Eurosport y en streaming mediante HBO Max, plataformas que ofrecerán la retransmisión completa y la posibilidad de verla bajo demanda.