Bicicletas

Belgian Cycling Factory amplía la garantía vitalicia y transferible a la mayoría de sus marcas Ridley, Eddy Merckx, Aeres y Nukeproof

Los cuadros y horquillas de la mayoría de sus bicicletas pasarán a contar con una garantía vitalicia y totalmente transferible, sustituyendo al sistema anterior de coberturas limitadas a dos o cinco años.

Belgian Cycling Factory (BCF), grupo belga propietario de marcas como Ridley, Eddy Merckx, Aeres y Nukeproof, ha anunciado una actualización relevante en su política de garantías. A partir del 1 de enero de 2026, los cuadros y horquillas de la mayoría de sus bicicletas pasarán a contar con una garantía vitalicia y totalmente transferible, sustituyendo al sistema anterior de coberturas limitadas a dos o cinco años.

Bicicleta de montaña de la marca Nukeproof. Imagen: Nukeproof
Bicicleta de montaña de la marca Nukeproof. Imagen: Nukeproof

Un cambio que afecta al primer y segundo propietario

La nueva política establece que la garantía podrá transferirse a un segundo propietario, siempre que la bicicleta se registre en un plazo máximo de 30 días desde la compra y que el mantenimiento anual se realice en un distribuidor oficial certificado por BCF. Se trata de un movimiento poco habitual en el sector, donde la garantía suele quedar limitada al comprador original.

BCF precisa que el concepto de 'vitalicia' se refiere a la vida útil técnica del cuadro bajo un uso normal, con un límite máximo de diez años desde la fecha de compra. En la práctica, este matiz busca aportar claridad jurídica y evitar interpretaciones ambiguas del término, cada vez más utilizado por las marcas.

Dentro de esta actualización existe una excepción relevante. Los modelos de Descenso de Nukeproof mantienen una garantía de dos años, mientras que el resto de bicicletas de la marca quedan integradas en el nuevo marco de garantía vitalicia. La decisión responde a las exigencias extremas de esta disciplina y al tipo de uso para el que están diseñados estos cuadros.

Desde BCF explican que este paso forma parte de una estrategia orientada a reforzar las relaciones a largo plazo con ciclistas y tiendas, además de fomentar un uso responsable del producto. La compañía familiar subraya que la durabilidad ha sido siempre uno de los pilares de su filosofía industrial y que esta política pretende trasladar ese compromiso al plano contractual.

Otro de los objetivos explícitos de la medida es el mercado de segunda mano. Al permitir la transferencia de la garantía, BCF busca proteger el valor residual de sus bicicletas y ofrecer mayor seguridad a los ciclistas que compran o venden cuadros usados, un segmento en crecimiento dentro del sector del MTB y la carretera.

En los últimos años, varias marcas han introducido fórmulas de garantía ampliada, aunque pocas han contemplado de forma clara al segundo propietario. Firmas como Specialized, Trek Bikes o Rocky Mountain han ofrecido coberturas parciales en este sentido, pero no bajo un esquema plenamente definido como 'vitalicio'.

Con esta decisión, Belgian Cycling Factory se desmarca de la media del mercado y lanza un mensaje directo sobre la longevidad de sus productos. Queda por ver si otros grandes grupos seguirán este camino, pero el movimiento refuerza el debate sobre sostenibilidad, durabilidad y responsabilidad en la industria de la bicicleta.