La quinta generación de la Reacto ya es oficial. Con la llegada de la Merida Reacto 2026, la marca taiwanesa da un paso más en la evolución de una de sus plataformas más emblemáticas dentro del ciclismo de carretera. El nuevo modelo mejora aerodinámica, peso e integración, pero también amplía su versatilidad con más espacio para neumáticos y una gama muy amplia que arranca en 2.800 €.

Una evolución profunda de uno de los modelos aero más veteranos del pelotón
Desde su debut en 2011, la Reacto ha sido la interpretación de Merida de la bicicleta aero de carretera. A lo largo de cuatro generaciones anteriores, el modelo fue afinando perfiles, integración y rigidez hasta convertirse en una referencia habitual en el pelotón profesional. La nueva versión parte de esa base, pero introduce una revisión completa del cuadro, la zona frontal y el cockpit.

El dato que más llama la atención está relacionado con la eficiencia aerodinámica. En el protocolo de túnel de viento GST utilizado por la revista TOUR Magazine, la Reacto más avanzada consigue un rendimiento aerodinámico por debajo de 200 vatios para mantener 45 km/h. En ese mismo test, la Reacto One registra 196 W, mientras que otras versiones de la gama se mueven entre 202 y 215 W según el montaje.

Alcanzar estas cifras no ha sido fruto de un único cambio. El desarrollo del nuevo cuadro ha incluido numerosas simulaciones de dinámica de fluidos computacional, optimización de cada tubo y varias sesiones completas de validación en túnel de viento. Uno de los hallazgos más interesantes fue comprobar que aumentar ligeramente el espacio entre rueda y cuadro puede mejorar el flujo de aire en determinadas condiciones.

Una parte importante de esa mejora procede del nuevo cockpit integrado Team CW 1P. Este conjunto de manillar y potencia de una sola pieza presenta un perfil en forma de ala pensado para reducir la resistencia frontal. Según los datos facilitados por Merida, esta pieza explica cerca de la mitad de la mejora aerodinámica respecto a la generación anterior.

La zona delantera del cuadro también ha sido revisada. La horquilla adopta patas más profundas y estilizadas para optimizar el flujo de aire alrededor de la rueda, mientras que el tubo diagonal se ha retrasado ligeramente para mejorar la interacción aerodinámica con el neumático delantero. Además, el sistema de dirección utiliza rodamientos sobredimensionados de 1.5 pulgadas que aumentan la rigidez sin penalizar la eficiencia.

En lo que respecta al uso real sobre carretera, uno de los cambios más visibles es el paso de rueda para neumáticos de 32 mm. La generación anterior se limitaba a 30 mm. Este incremento no solo mejora el confort en carreteras irregulares, también permite optimizar el flujo de aire alrededor de las ruedas y ampliar las opciones de montaje para diferentes condiciones de rodaje.

Otro elemento característico del modelo, la tija S-Flex, también ha sido rediseñado. Mantiene su capacidad de flexión controlada para absorber vibraciones, pero introduce una nueva cabeza de sillín con doble tornillo y elimina el offset anterior. Además, ahora existe la posibilidad de integrar una luz trasera recargable directamente en la tija mediante un adaptador específico.

La nueva Reacto se fabrica en dos plataformas de carbono distintas. El cuadro CF5, destinado a los montajes de gama alta, pesa 950 gramos, mientras que el CF3 utilizado en las versiones más accesibles se sitúa en 1.185 gramos. Ambos comparten geometría, diseño y comportamiento aerodinámico, diferenciándose únicamente por el tipo de carbono utilizado en el laminado.

La parte superior de la gama se divide en tres configuraciones con filosofías distintas. La Reacto One apuesta por la máxima aerodinámica con transmisión 1x y ruedas con perfil de 66 mm, la Reacto 10K busca el equilibrio con grupo SRAM Red y potenciómetro, mientras que la Reacto Team prioriza el peso con Shimano Dura-Ace Di2 y un montaje de 7.1 kg.

Con diez versiones disponibles y precios que van desde 2.800 € hasta 11.500 €, Merida Bikes mantiene el planteamiento que ha definido a este modelo durante más de una década: una bicicleta pensada para competir al máximo nivel, pero que también resulta viable para ciclistas exigentes fuera del entorno profesional.