La Copa del Mundo de Ciclocross 2025/26 llega a su desenlace este fin de semana en Hoogerheide tras dos meses de competición y doce pruebas disputadas. El calendario se cierra con una cita clásica del invierno europeo, marcada por el dominio incontestable en la categoría femenina y por una lucha matemática extrema en la prueba masculina, condicionada por los resultados del día previo en Maasmechelen.

Una general femenina sentenciada y un duelo masculino pendiente de un milagro
En la carrera femenina, el interés deportivo se centra más en el desenlace de la temporada que en la clasificación general. Lucinda Brand ha firmado una Copa del Mundo prácticamente perfecta, con ocho victorias en diez carreras antes del último fin de semana, dejando el título decidido con antelación. La neerlandesa ha marcado el ritmo del invierno con una regularidad fuera de lo común en el ciclocross femenino, convirtiendo cada cita en un ejercicio de control.
La situación es muy distinta en la categoría masculina, donde la emoción se sostiene sobre una combinación de resultados poco habitual. Para que exista incertidumbre real en Hoogerheide, Thibau Nys necesita imponerse el sábado en Maasmechelen y volver a ganar el domingo, además de esperar un tropiezo significativo de Mathieu van der Poel en al menos una de las dos carreras. Un escenario complejo, pero todavía posible desde el punto de vista matemático en la Copa del Mundo de ciclocross.
Más allá de la general, la prueba neerlandesa tiene un aliciente histórico añadido. Van der Poel llega a Hoogerheide con la opción de igualar y superar el récord absoluto de victorias en pruebas de Copa del Mundo, actualmente en poder de Sven Nys con 50 triunfos. Si el neerlandés gana en Maasmechelen, alcanzará esa cifra y tendrá la oportunidad de establecer un nuevo registro en la última carrera del calendario.
El contexto competitivo refuerza el papel de Van der Poel como máximo favorito. Su temporada invernal ha sido sólida, eficaz y orientada al gran objetivo del curso: el Campeonato del Mundo, donde aspira a conquistar su octavo arcoíris y superar el récord histórico de Eric de Vlaeminck. Hoogerheide actúa, por tanto, como último examen antes de la cita mundialista y como posible escenario para un nuevo hito estadístico en el ciclocross internacional.
En el otro lado del relato aparece Thibau Nys, con la responsabilidad simbólica de defender el legado familiar y la ambición deportiva de cerrar la general contra todo pronóstico. El belga ha ganado regularidad a lo largo del invierno y, aunque el reto es mayúsculo, mantiene opciones mientras los números no digan lo contrario. En un contexto sin Van der Poel en el futuro inmediato del ciclocross, Nys está llamado a asumir el liderazgo generacional.
Por detrás de ambos, el salto de nivel resulta evidente. Aun así, la carrera de Hoogerheide vuelve a presentar un grupo amplio de aspirantes con capacidad para aprovechar cualquier error. Nombres como Michael Vanthourenhout, Tibor del Grosso o Joris Nieuwenhuis parten con opciones de podio, junto a un Felipe Orts que llega en uno de los mejores momentos de su trayectoria tras su reciente podio en Benidorm, consolidándose como referencia del ciclocross español.
La jornada dominical en Hoogerheide seguirá el horario habitual de la Copa del Mundo, con las pruebas Júnior por la mañana, la categoría Sub23 al mediodía y las carreras Élites como plato fuerte. La prueba femenina se podrá seguir en exclusiva a través de HBO Max, mientras que la carrera masculina contará con retransmisión en Eurosport 2. En cuanto a la cobertura nacional, RTVE mantiene la incógnita sobre la emisión de la carrera a través de Teledeporte o la plataforma RTVE Play.