Mathieu van der Poel firmó una de sus victorias más trabajadas del invierno al imponerse en la prueba de la Copa del Mundo de Ciclocross disputada en Maasmechelen, una carrera marcada por los imprevistos mecánicos y por un desarrollo mucho más exigente de lo previsto en la antesala del cierre del calendario internacional.
Una carrera pensada para controlar esfuerzos que terminó siendo un ejercicio de resistencia
El guion inicial apuntaba a una jornada de gestión para el neerlandés, con la vista puesta en la decisiva cita de Hoogerheide, pero la realidad fue muy distinta. Desde la salida, condicionada por una caída múltiple sobre el asfalto, la prueba adquirió un tono nervioso. Van der Poel esquivó el incidente y se situó pronto en cabeza junto a Cameron Mason y Tibor Del Grosso, mientras Felipe Orts quedaba algo más retrasado tras las primeras curvas.
En los primeros compases, el ritmo fue selectivo. Van der Poel rodó con paciencia, midiendo esfuerzos, antes de endurecer la carrera a partir de la segunda vuelta. Primero neutralizó a Mason y después lanzó un cambio de ritmo que solo Del Grosso pudo seguir. Por detrás, nombres como Thibau Nys o Niels Vandeputte intentaban mantener el contacto, mientras Orts se movía en torno al top 10 sin perder referencias.

El primer punto de inflexión llegó en la cuarta vuelta. Cuando el líder del Alpecin-Deceuninck parecía tener la situación bajo control, un pinchazo en la rueda delantera, lejos de la zona de cambio, le obligó a completar buena parte del circuito en condiciones muy desfavorables. El tiempo perdido fue considerable y Del Grosso heredó el liderato, con Nys y Vandeputte lanzados en persecución.
Lejos de resignarse, Van der Poel reaccionó con una remontada fulgurante tras cambiar de bicicleta. En apenas un giro volvió a conectar con el grupo delantero, incluso teniendo que poner pie a tierra en una de las subidas más exigentes del trazado. En ese mismo tramo, Felipe Orts comenzó a ganar posiciones de forma sostenida, confirmando su buena lectura de carrera en la segunda mitad.
La sexta y séptima vuelta devolvieron a escena al Van der Poel más reconocible. Una vez recuperada la cabeza, impuso un ritmo selectivo y aprovechó un error de Nys para abrir una renta cercana a los 15 segundos. La carrera parecía encarrilada, con Orts ya instalado en la quinta posición y rodando cerca del grupo que luchaba por el podio.
Cuando el desenlace parecía decidido, un segundo pinchazo, esta vez en la rueda trasera, volvió a alterar el escenario en la octava vuelta. Nys, Del Grosso y Vandeputte se situaron de nuevo a pocos metros del líder, pero el cambio de bicicleta fue rápido y la reacción inmediata. Van der Poel atacó nada más reincorporarse y logró entrar en la vuelta final con una pequeña ventaja.
En el último giro, el neerlandés gestionó sin errores y cruzó la meta en solitario, sumando un nuevo triunfo en la Copa del Mundo de Ciclocross y reforzando su condición de gran referencia del invierno. Por detrás, la lucha por el podio se mantuvo abierta hasta los metros finales, mientras Orts llegó a rodar a escasos segundos del tercer puesto.
La actuación del alicantino volvió a dejar señales positivas. Tras una primera parte discreta, su progresión constante le permitió pelear hasta el final por posiciones de honor, confirmando su regularidad en el tramo decisivo del calendario y su adaptación a los circuitos más exigentes del panorama internacional de ciclocross.
En la prueba femenina, la victoria fue para Puck Pieterse, que firmó una actuación sólida y sin errores en un circuito rápido y técnico. La neerlandesa supo leer bien la carrera desde las primeras vueltas y aprovechó el pinchazo de su principal rival, Amandine Fouquenet, para marcharse en solitario en la penúltima vuelta y asegurar su triunfo.

La carrera estuvo condicionada por la jornada discreta de Lucinda Brand, ya ganadora matemática de la general, que nunca llegó a entrar en la lucha por el podio y finalizó en décima posición. Por detrás de Pieterse, Ceylin Alvarado se hizo con la segunda plaza, mientras Fouquenet logró salvar el tercer puesto pese a la avería.
El resultado refuerza la candidatura de Pieterse de cara al Campeonato del Mundo, justo antes de la última prueba en Hoogerheide, y deja abiertas varias incógnitas en el bloque neerlandés femenino en este tramo final de la temporada de ciclocross internacional.