Algunos productos no necesitan hacer ruido para volver a ocupar espacio en una marca. Basta con que regresen en el momento adecuado, con la memoria todavía intacta y con un uso claro sobre la bici de hoy. Eso es lo que ha hecho Cinelli al volver sobre una de las piezas que ayudaron a construir parte de su identidad fuera del cuadro: la cinta de manillar. Casi cuatro décadas después de aquel primer lanzamiento que marcó una época, la firma italiana retoma esa herencia con una gama renovada que mira tanto al asfalto como a las pistas de tierra.

Una colección renovada que amplía el legado del corcho EVA
Cinelli ha relanzado su colección de cintas de manillar tomando como punto de partida aquella histórica cinta de corcho EVA presentada en 1987. La marca italiana amplía ahora la familia con nuevas opciones pensadas para las necesidades actuales del ciclismo de carretera y del manillar de Gravel, manteniendo en catálogo las versiones clásicas y sumando dos desarrollos inéditos: Gravel Travel y Pro Race.
El movimiento encaja con la dirección que la marca viene mostrando en sus últimos productos. Tras poner el foco en bicicletas de alto rendimiento y aventura, entre ellas la Aeroscoop, Cinelli lleva ahora esa misma lógica al punto de contacto más expuesto a vibraciones, sudor y fatiga acumulada. Cuando se trata de sensaciones sobre la bici, la cinta de manillar sigue siendo una pieza pequeña con mucho peso en el resultado final.

La principal novedad dentro de la gama es Gravel Travel, una propuesta pensada para rutas largas fuera del asfalto. Esta cinta recurre a una construcción de mayor densidad, con 105 gramos de peso y 3.2 mm de grosor, una cifra que apunta claramente a mejorar el apoyo de las manos y el filtrado en terrenos rotos. Además, incorpora una tecnología de gel que permite recolocarla, ajustarla e incluso volver a montarla después de la instalación, un detalle útil para los ciclistas que afinan la posición o cambian de montaje con frecuencia. Aquí aparece una de las claves del lanzamiento: una cinta de manillar para Gravel con un enfoque más práctico y menos cosmético.

Junto a esa versión llega Gravel Travel Chubby, que aumenta todavía más la densidad del gel para reforzar la absorción de vibraciones. Mantiene los 105 gramos de peso, los 3.2 mm de grosor y los 2.050 mm de longitud, pero su planteamiento deja claro que está dirigida a los ciclistas que priorizan comodidad y apoyo extra en salidas largas, bicicletas rígidas o recorridos especialmente exigentes. Su acabado tipo ante lavable refuerza esa idea de uso intensivo y prolongado.

En el extremo opuesto del catálogo aparece Pro Race, la alternativa más orientada al rendimiento en carretera. Está fabricada con una mezcla de poliuretano y microfibras, rebaja el peso hasta 93 gramos y apuesta por un perfil más fino. Según Cinelli, el material ofrece un tacto muy adherente y una textura 3D que mejora control y confort a lo largo de sus 2.000 mm. Es una propuesta más cercana al uso competitivo y al ciclista que busca una cinta de manillar de carretera con más agarre y menos volumen. Esta línea incluye además una variante diseñada junto al artista Mike Giant, prolongando una colaboración que la marca ya había llevado a otros productos.

La base histórica de la colección sigue representada por la Classic Road Cork, la cinta que remite de forma directa al modelo original. Combina EVA para absorber impactos y corcho para mejorar el agarre y gestionar mejor la humedad, con una densidad media, 2.5 mm de grosor, 60 gramos de peso y 2.050 mm de longitud. En una época en la que muchas marcas han multiplicado espesores y compuestos, Cinelli conserva aquí una opción que sigue teniendo sentido para los ciclistas que prefieren tactos más clásicos y una estética reconocible. No por casualidad, la cork EVA de Cinelli sigue siendo una referencia fácil de identificar dentro del sector.

La versión Classic Road Cork Gel toma esa misma base y añade gel para aumentar la densidad y la capacidad de amortiguación sin cambiar el grosor ni disparar el peso. Sobre el papel, es una evolución lógica para los ciclistas que buscan algo más de protección sin llegar a las soluciones más gruesas de la familia Gravel. En términos comerciales, permite a Cinelli cubrir un abanico más amplio de uso sin romper del todo con la receta que hizo reconocible a esta colección.
Victor Luis, presidente de Cinelli, explica el sentido del relanzamiento con una mirada claramente ligada al legado de la marca: Cinelli es una marca con una gran herencia y una fuerte trayectoria de innovación en producto, más allá de las bicicletas, y eso es parte de lo que hace tan especial a esta empresa y a su equipo. Recuperar un producto icónico de hace décadas que ayudó a definir la categoría de la cinta de manillar es un momento ilusionante para todos
. El directivo añade además que hemos combinado los mejores elementos de la receta original con los materiales avanzados que hoy tenemos disponibles. La gama refleja nuestra dedicación a la comodidad, el rendimiento y el diseño, reinterpretando un icono de la industria
.
A nivel de precios, la nueva colección arranca en 17,50 € para la Classic Road Cork y sube hasta 45 € en el caso de Pro Race Art. Entre medias quedan la Classic Road Cork Gel por 21,50 €, la Gravel Travel por 29 € y la Gravel Travel Chubby por 35 €. La horquilla sitúa la gama en un terreno reconocible dentro del mercado actual de accesorios prémium, especialmente en modelos pensados para uso intensivo y para los ciclistas que valoran materiales, tacto y duración.
Más allá del componente nostálgico, Cinelli no solo recupera un nombre con peso en su historia, también actualiza su propuesta en un segmento donde el confort, el control y la identidad visual siguen siendo decisivos. Y eso, en una marca con tanto recorrido en el diseño de producto, ayuda a entender por qué una simple cinta puede volver a ser noticia dentro del ciclismo de carretera y Gravel.