Tras catorce años compitiendo al más alto nivel del Descenso, con presencia habitual en la Copa del Mundo y en pruebas extremas como la Red Bull Hardline, Jérôme Caroli decidió en 2022 dar un paso al lado. No fue un abandono abrupto, sino una transición meditada hacia un proyecto personal que uniera dos disciplinas que siempre habían convivido en su trayectoria deportiva: el esquí y la bicicleta de montaña.

Un mismo trazo sobre nieve y roca
El resultado de esa inquietud creativa es Combine, una pieza audiovisual rodada en terrenos de alta montaña que plantea una pregunta tan sencilla como ambiciosa: ¿puede una línea trazada con esquís convertirse también en una bajada en MTB? Caroli no lo aborda como un experimento puntual, sino como una forma de expresión más libre, lejos de las limitaciones de la competición y de la presión del cronómetro.
Criado en Val de Bagnes, rodeado de cumbres que superan los 4.000 metros, el rider francés ha tenido siempre la alta montaña como referencia visual y deportiva. Allí, y en los alrededores de Verbier, se desarrolla un proyecto que lleva el freeride en MTB y el esquí alpino a cotas poco habituales para ambos deportes.
Las imágenes de Combine muestran líneas en bicicleta que alcanzan los 3.600 metros de altitud, mientras que las secuencias sobre esquís se sitúan en pendientes heladas por encima de los 4.000 metros. Son escenarios accesibles durante ventanas muy cortas del año, donde la nieve, la temperatura y la estabilidad del terreno deben coincidir con precisión casi quirúrgica.
Caroli explica que el trabajo previo es tan exigente como la ejecución. En el esquí, la búsqueda se centra en grandes palas de hielo que no resultan esquiables la mayor parte de la temporada. El objetivo no es simplemente descender, sino hacerlo con fluidez, dibujando giros amplios y manteniendo velocidad en pendientes extremas. Todo ello para apenas unos segundos de metraje válido.
En la parte de bicicleta, la dependencia de la nieve es menor, pero el terreno alpino introduce otros condicionantes. La calidad de la roca, la exposición y la estética de la línea son determinantes. Encontrar zonas con roca fina, compacta y visualmente limpia exige largas jornadas de exploración y una lectura muy precisa del entorno, algo habitual en el Descenso extremo fuera de los circuitos tradicionales.
El proyecto no estuvo exento de contratiempos. A principios de 2023, una grave lesión en la pierna obligó a detener el rodaje durante casi un año. La recuperación marcó un punto de inflexión, y el regreso a la montaña se produjo con una motivación renovada, reforzando el componente personal de Combine y su enfoque alejado de cualquier lógica competitiva.
En ese equilibrio entre riesgo y control, Caroli insiste en la importancia de saber renunciar. La lectura de las condiciones y la capacidad de adaptarse son claves para minimizar peligros en un entorno donde el margen de error es mínimo, tanto sobre esquís como sobre una bicicleta de montaña.
Más que un simple vídeo de acción, Combine funciona como una declaración de intenciones. El esquí sobre hielo, cercano al alpinismo, y el MTB en alta montaña se retroalimentan en un ejercicio de creatividad que amplía los límites habituales del Mountain Bike y del esquí fuera de pista. Una exploración que no busca abrir una nueva disciplina, pero sí mostrar hasta dónde puede llegar la expresión personal cuando dos mundos se superponen.