Competición

Lucinda Brand corona en Hulst una temporada perfecta con su segundo arcoíris mundial

La victoria de Brand no solo certifica su estado de forma, sino que refuerza una temporada de referencia que quedará como una de las más sólidas de los últimos años.

La carrera femenina del Campeonato del Mundo de Ciclocross disputado en Hulst confirmó el guion que había marcado toda la temporada. Lucinda Brand fue superior a sus rivales y cerró un invierno prácticamente perfecto con su segundo título mundial, imponiéndose con autoridad en un trazado exigente y sin concesiones.

Lucinda Brand. Imagen: UCI
Lucinda Brand. Imagen: UCI

Un Mundial sin sorpresas en un circuito selectivo

El escenario neerlandés reunió todos los ingredientes habituales del Ciclocross de alto nivel, con un terreno pesado, zonas técnicas y cambios constantes de ritmo. Brand volvió a mostrar por qué ha sido la referencia absoluta del invierno, tras dominar con claridad la Copa del Mundo de Ciclocross y el trofeo X2O, una regularidad que encontró su confirmación definitiva en Hulst.

La previa dejó cierto margen a la incertidumbre después de que la propia corredora reconociera molestias en el isquiotibial, una lesión que le había impedido entrenar con normalidad y la obligó a ausentarse de las últimas citas de la Copa del Mundo. Pese a ello, Brand afrontó la salida sin reservas, consciente de que cualquier duda debía resolverse desde los primeros compases.

El inicio fue agresivo, con Puck Pieterse y Ceylin del Carmen Alvarado tratando de tensar la carrera para aprovechar cualquier signo de debilidad. Brand se vio obligada a remontar tras una salida discreta, pero neutralizó rápidamente el intento y se integró en un grupo delantero numeroso donde también aparecieron nombres como Kata Blanka Vas, Jolanda Neff y Kristyna Zemanova.

El punto de inflexión llegó mediada la segunda vuelta. Brand incrementó el ritmo de forma progresiva, endureciendo cada zona técnica hasta provocar la selección definitiva. El grupo quedó reducido a las tres neerlandesas, y la presión constante terminó pasando factura. Pieterse, en pleno esfuerzo por cerrar un hueco, sufrió una caída en descenso que la apartó de la lucha por el título.

La carrera pareció encarrilarse para Brand, aunque todavía dejó espacio para un último giro de guion. Un error propio, con caída incluida, permitió a Alvarado recuperar opciones durante un par de vueltas. Sin embargo, el esfuerzo no fue suficiente. Brand volvió a tomar el control, aumentó el ritmo y rompió definitivamente la resistencia de su compatriota, confirmando su superioridad en este Campeonato del Mundo de Ciclocross.

Por detrás, la lucha por el podio fue intensa y marcada por varios incidentes. Pieterse, tras rehacerse del golpe, regresó a la pelea en un grupo perseguidor donde también se movían Zoe Backstedt, Marion Norbert Riberolle y Amandine Fouquenet. Un encontronazo entre Zemanova y Norbert Riberolle terminó con la descalificación de la belga, alterando un desenlace ya de por sí tenso.

La medalla de bronce se decidió en la última vuelta, cuando Pieterse lanzó un ataque definitivo que solo pudo seguir Vas durante unos metros. La neerlandesa volvió a quedarse a las puertas del arcoíris, pero subió al podio en un Mundial que volvió a reflejar el dominio de los Países Bajos en el Ciclocross femenino.

La victoria de Brand no solo certifica su estado de forma, sino que refuerza una temporada de referencia que quedará como una de las más sólidas de los últimos años, con un control absoluto de las principales competiciones y un desenlace acorde a esa trayectoria.