La temporada de invierno de Mathieu van der Poel está dejando pocas dudas sobre su estado de forma. Dominador absoluto del ciclocross, el neerlandés empieza ahora a perfilar el calendario de ruta de 2026 y, por primera vez, contempla un inicio de campaña que rompería con su hoja de ruta habitual: debutar directamente en las clásicas belgas de adoquines.

Un estreno inédito que podría adelantar todo su calendario
Tras su contundente victoria en Benidorm, Van der Poel fue preguntado por el medio especializado Wielerflits sobre el inicio de su temporada en carretera. La respuesta, medida pero reveladora, abrió un escenario hasta ahora inédito en su carrera deportiva: lo tengo en mente, pero aún no he decidido nada
, en referencia a una posible participación en la Omloop Het Nieuwsblad del 28 de febrero.
La carrera belga, considerada el punto de partida oficioso de las clásicas de adoquines, nunca ha contado con Van der Poel en la línea de salida. Su presencia supondría un cambio significativo respecto a su planificación tradicional, normalmente centrada en debutar más adelante, con la vista puesta en la Milán-San Remo.
La Omloop Het Nieuwsblad no es una cita menor. Su recorrido incluye varios tramos que forman parte del Tour de Flandes, monumento que se disputa aproximadamente seis semanas después. Competir allí implicaría adelantar la preparación específica de pavé y asumir un bloque de competición más largo e intenso desde finales de febrero.
El atractivo deportivo sería inmediato. En Bélgica estaría también Wout van Aert, que ya ha confirmado que iniciará su temporada en esa prueba con el Team Visma | Lease a Bike. Un duelo directo entre ambos desde la primera gran clásica del año daría forma a un inicio de temporada con alto voltaje mediático y deportivo.
Hasta ahora, Van der Poel ha optado por un arranque más tardío, con la Milán-San Remo como primer gran objetivo del calendario, prevista para el 21 de marzo. Alterar ese plan supondría modificar la estructura completa de su preparación, con implicaciones directas en el pico de forma para las grandes citas del pavé.
El propio corredor es consciente de ese equilibrio. Adelantar el debut en ruta casi un mes afectaría tanto a la transición desde el ciclocross como a la gestión del desgaste físico en una primavera especialmente exigente. De ahí la prudencia con la que está abordando la decisión.
En cualquier caso, la simple posibilidad ya ha generado expectación. Un debut de Van der Poel en la Omloop reforzaría el peso deportivo de la prueba y marcaría un arranque de temporada centrado desde el primer día en el ciclismo de carretera más clásico y selectivo.
A falta de confirmación oficial, el escenario queda abierto. Si el neerlandés decide finalmente estar en la salida, el calendario de 2026 podría arrancar con uno de los duelos más esperados del pelotón, mucho antes de lo habitual y sobre un terreno que define la primavera ciclista.